Windows 10 resiste el fin del soporte: un peligro creciente para la seguridad
Microsoft ya terminó de proporcionar soporte oficial a Windows 10, pero el sistema operativo sigue siendo ampliamente utilizado, tanto en hogares como en empresas. Aunque la compañía ya ha lanzado Windows 11 como su plataforma principal, más de un 16% de los dispositivos analizados por Lansweeper continuaron con Windows 10 en el último cuatrimestre. La migración a la nueva versión se ha ralentizado considerablemente debido a limitaciones técnicas, incompatibilidades de software o costos de renovar el hardware.

La seguridad es el verdadero problema
El principal riesgo de mantener equipos con Windows 10 es la seguridad. A medida que pasan los meses sin soporte, estos ordenadores acumulan una media de 1.903 vulnerabilidades conocidas (CVE), frente a las 652 detectadas en sistemas con Windows 11. Esto significa que un equipo con Windows 10 podría estar expuesto a casi tres veces más fallos de seguridad que uno actualizado.
Además, los expertos advierten sobre el uso de técnicas como el 'patch diffing', que permiten a los atacantes analizar las correcciones lanzadas para Windows 11 y identificar vulnerabilidades similares que aún puedan afectar a Windows 10, facilitando el desarrollo de nuevos ataques.
Microsoft seguirá ofreciendo actualizaciones de seguridad para usuarios particulares hasta octubre de 2027, mientras que las empresas podrán ampliar la cobertura mediante el programa ESU hasta 2028.
