Tu televisor 4k no funciona al máximo. ¿y si lo arreglas ahora?

¿Tienes un televisor 4K? Probablemente no aproveches todo su potencial. Muchos usuarios ignoran funciones que podrían transformar su experiencia visual y auditiva, y lo mejor es que no cuestan nada.

Desbloquea el <strong>4k</strong> que ya tienes

Desbloquea el 4k que ya tienes

La mayoría de los televisores modernos esconden configuraciones que optimizan la imagen y el sonido. La clave está en el puerto HDMI que utilizas, la opción que activas en el menú y el cable que conectas.

No todos los puertos HDMI son iguales. Los modelos con HDMI 2.1 abren un abanico de posibilidades. Si conectas una consola de última generación a un puerto HDMI 2.0, estás limitando su rendimiento. Piensa en 4K a 120 Hz, que ofrece una fluidez increíble en juegos y deportes. O en VRR (Variable Refresh Rate), que elimina el parpadeo en escenas de acción intensa. También está ALLM (Auto Low Latency Mode), que activa el modo juego de baja latencia automáticamente.

Pero el audio también importa. La mayoría de los televisores disponen de un puerto HDMI eARC, que transmite audio sin comprimir, como en Dolby TrueHD. Si tu barra de sonido no está conectada a este puerto, estás perdiendo calidad. El puerto ARC, anterior, solo soporta formatos comprimidos.

Y el cable: un cable antiguo puede ser el cuello de botella. Para 4K estándar con HDR básico, un cable Premium High Speed HDMI es suficiente. Para 4K a 120 Hz, HDR avanzado o consolas como la PlayStation 5, necesitarás un cable Ultra High Speed HDMI. Si tu cable tiene más años que tu televisor, es hora de cambiarlo.

Estas mejoras no implican gasto alguno. Solo requiere un vistazo al menú de configuración y la elección del puerto correcto. Si posees un televisor 4K de gama media o alta de los últimos años, lo más probable es que ya dispongas de todo lo necesario para disfrutar de una calidad superior.

La cifra habla por sí sola: un estudio reciente revela que el 70% de los usuarios de televisores 4K no aprovechan al máximo sus capacidades. Es una oportunidad fácil de mejorar la experiencia, y el coste es nulo.

Dejar pasar estas opciones es como tener un coche deportivo y circular a 50 km/h. La Tecnología está ahí. Solo necesitas saber cómo aprovecharla.