Tropas de montaña españolas se preparan para el frío extremo en el cold response 2026

Noruega se enfrenta al invierno con un ejercicio militar de proporciones épicas: el Cold Response 2026. En él, las tropas de montaña españolas se sumergen en condiciones extremas para reforzar la disuasión en el flanco norte de la OTAN.

España demuestra su capacidad en el ejercicio multinacional

España demuestra su capacidad en el ejercicio multinacional

El Regimiento de Infantería de Cazadores de Montaña (RICZM) 'América' 66 y el 'Galicia' 64, ambos del Ejército de Tierra, participan desde este lunes en este exigente adiestramiento que se desarrolla cada dos años en el fiordo de Noruega. El objetivo principal es fortalecer las capacidades defensivas noruegas y, a su vez, mejorar la interoperabilidad entre los ejércitos participantes. Este año, el ejercicio, liderado por el ejército noruego, reúne a tropas de 14 países: Noruega, Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Países Bajos, Francia, Italia, Canadá, España, Turquía, Suecia, Finlandia, Dinamarca y Bélgica.

El despliegue es masivo. Alrededor de 25.000 soldados se ejercitan en tierra, mar y aire, mientras que miles más participan en maniobras en Finlandia. Las tropas españolas, provenientes del Mando de Tropas de Montaña, ya habían completado una fase de preparación en el Pirineo aragonés, enfocada en la movilidad sobre hielo y nieve, así como en la supervivencia y el combate en frío extremo.

El RICZM 'Galicia' 64, con su Compañía de Esquiadores Escaladores, representa la cúspide de la especialización en este tipo de operaciones. Su capacidad para operar en zonas montañosas y en condiciones de frío extremo se basa en una preparación rigurosa, procedimientos específicos y equipamiento adaptado. Pero no se limitan a eso. Su perfil de Infantería Ligera los hace ideales para operaciones de entrada inicial y apoyo a operaciones especiales.

El Cold Response 2026 se desarrolla como una operación multidominio, con coordinadas acciones en los ámbitos terrestre, marítimo, aéreo, cibernético y espacial. Paralelamente al ejercicio en vivo, se lleva a cabo una simulación a gran escala, aumentando el realismo y la complejidad de las pruebas. Esta estrategia permite validar planes y la toma de decisiones estratégicas.

España ha demostrado su compromiso con la modernización de su capacidad de defensa. Durante el primer semestre de 2025, exportó material de defensa por un valor de 2.330 millones de euros. Esta inversión se refleja en la preparación de sus tropas, que ahora se enfrentan a uno de los desafíos más exigentes en el ámbito militar actual. La experiencia adquirida en Noruega no solo fortalecerá su capacidad operativa, sino que también contribuirá a la seguridad del flanco norte de la OTAN.

La cifra habla por sí sola: la participación en este ejercicio no es un lujo, sino una necesidad. La adaptación al frío extremo es una competencia que define la capacidad de respuesta de las fuerzas armadas en escenarios geopolíticos complejos.

El ejercicio continúa. Las lecciones aprendidas en Noruega serán cruciales para el futuro de la defensa europea.

n