Tregua bursátil en medio del caos: ¿es sostenible?

Los mercados globales parecieron respirar aliviados este viernes, pero la calma es frágil. Una prórroga de diez días por parte de Donald Trump para atacar objetivos energéticos en Irán evitó una caída aún mayor en las bolsas, la peor en más de dos años. Sin embargo, la incertidumbre persiste y los inversores permanecen en vilo ante la escalada de tensiones en Oriente Medio.

La breve tregua de wall street y europa

Tras el anuncio de Trump, los futuros de las principales bolsas estadounidenses lograron un tímido repunte del 0,5%, indicando una recuperación parcial tras tocar mínimos desde septiembre. En Europa, las bolsas también se encaminaron a la apertura con un alza del 0,6%, aunque la euforia fue limitada. La sensación generalizada es de cautela, ante la posibilidad de una escalada bélica.

Pero la cifra habla por sí sola: el índice MSCI All Country World se dirige a registrar su peor mes en más de tres años, evidenciando el impacto del conflicto en Oriente Medio sobre la confianza de los inversores. La preocupación por la inflación, ya en niveles elevados, se agudiza ante la perspectiva de un menor crecimiento económico. Los rendimientos de los bonos australianos y neozelandeses subieron, siguiendo la tendencia observada en los bonos del Tesoro estadounidense.

En Japón, la situación fue particularmente turbulenta, con el rendimiento a dos años alcanzando su nivel más alto desde 1995, una señal de la creciente presión sobre el Banco de Japón para que ajuste su política monetaria. Los futuros de bonos europeos también se vieron afectados, reflejando la inquietud generalizada.

El crudo, en la cuerda floja y el riesgo de una subida descontrolada

El crudo, en la cuerda floja y el riesgo de una subida descontrolada

El precio del crudo Brent, aunque redujo sus pérdidas iniciales, se mantuvo en torno a los 108 dólares por barril, una cifra que alimenta las temores inflacionarios. La volatilidad en los mercados es palpable, y la incertidumbre sobre si las hostilidades disminuirán o se intensificarán domina el panorama. El estrecho de Ormuz, una vía marítima vital para el flujo de petróleo de Oriente Medio, permanece prácticamente cerrada, lo que agrava las presiones inflacionarias y amenaza la estabilidad económica global. Tony Sycamore, analista de mercado de IG Australia, lo expresó con claridad: “Al prorrogar el plazo, se pospone el problema, retrasando cualquier resolución concreta sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, aumentando la incertidumbre.”

Trump, entre promesas y ultimátums

Trump, entre promesas y ultimátums

Las declaraciones de Donald Trump, asegurando que las conversaciones con Irán “van muy bien” y que se abstendrá de atacar sus instalaciones energéticas, ofrecieron un breve respiro a los mercados. Sin embargo, la respuesta de Irán, a través de intermediarios, impone condiciones estrictas para poner fin al conflicto, incluyendo la garantía de que Estados Unidos e Israel no reanudarán sus ataques. La historia reciente demuestra que las conversaciones aparentemente prometedoras pueden verse interrumpidas abruptamente por una escalada militar, como ocurrió a finales de febrero.

Kyle Rodda, de Capital.com, advierte: “La situación actual es muy similar, con los mercados posicionándose para una posible escalada durante el fin de semana”. La prudencia es la palabra de orden.

Un tablero global de tensiones: chips, bonos y el peso del yen

Un tablero global de tensiones: chips, bonos y el peso del yen

Mientras tanto, en otro frente, Estados Unidos se enfrenta a preocupaciones sobre el contrabando de chips de inteligencia artificial a China, con Nvidia y Super Micro Computer bajo la lupa. En el mercado de divisas, el yen se fortaleció frente al dólar, impulsado por la intervención potencial del Ministerio de Finanzas japonés. La ministra Satsuki Katayama no descartó “acciones contundentes” para frenar la volatilidad del tipo de cambio. El bitcoin, por su parte, retrocedió por debajo de los 69.000 dólares, mientras que el oro se disparó, alcanzando los 4.461,81 dólares la onza.

El Pentágono está considerando el envío de hasta 10.000 soldados terrestres adicionales a Oriente Medio, lo que añade otra capa de incertidumbre al ya complejo panorama. Scott Bessent, secretario del Tesoro, anunció un programa de seguros para impulsar el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz, una medida que podría aliviar la presión sobre el suministro de petróleo y gas. La cooperación internacional, con la participación de los Emiratos Árabes Unidos en un grupo de trabajo marítimo multinacional, busca asegurar el paso de los buques por esta vía vital.

Adam Turnquist, de LPL Financial, resume la situación: “La guerra en Irán y el consiguiente aumento de los precios del petróleo siguen mermando el apetito por el riesgo. Cualquier recuperación sostenible del mercado requerirá avances significativos hacia un acuerdo de paz y la reapertura del estrecho de Ormuz”. El cierre del estrecho, con la consiguiente pérdida de millones de barriles de producción diaria, ha desencadenado una cascada de consecuencias económicas que amenazan con prolongarse.

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