Tensión en oriente medio: mercados asiáticos buscan respiro
La sexta semana de conflicto en Irán ha provocado una danza nerviosa en los mercados asiáticos, donde los inversores, con cautela, regresan a la renta variable. El MSCI asia Pacífico experimentó un leve repunte del 0,3%, pero la incertidumbre persiste, reflejada en un balance casi equitativo entre valores al alza y a la baja. La tecnología, sin embargo, demostró una mayor resiliencia, impulsada por indicios de una posible desescalada.
Negociaciones para un alto el fuego: ¿una luz al final del túnel?
La principal chispa de optimismo proviene de un informe de Axios, que revela conversaciones entre Estados Unidos, Irán y mediadores regionales para establecer un alto el fuego de 45 días. Esta iniciativa, si se concreta, podría marcar un punto de inflexión en la crisis. La mejora en el tránsito de buques por el estrecho de Ormuz también contribuyó a aliviar las tensiones, aunque las amenazas del presidente Trump, calificando sus posibles acciones contra las centrales eléctricas iraníes como “algo que nunca se ha visto”, mantienen al mercado en vilo.
“Los mercados asiáticos, históricamente sensibles a la posibilidad de escenarios negativos como una interrupción del suministro petrolero, reaccionan con rapidez a cualquier señal de alivio”, explica Tareck Horchani, jefe de operaciones de venta de Maybank Securities. “Por eso observamos esta modesta recuperación, particularmente en sectores como el de los semiconductores y los cíclicos, que se ven directamente afectados por la estabilidad del comercio energético.”

El factor trump y la incertidumbre geopolítica
El mercado aguarda con ansiedad la rueda de prensa programada por Trump para el lunes. Las declaraciones del mandatario, a menudo impredecibles, añaden una capa adicional de complejidad a la situación. La posibilidad de un ataque a la infraestructura civil iraní, según Trump, es real si no se alcanza un acuerdo, generando un clima de tensión palpable. Homin Lee, estratega de Lombard Odier en Singapur, subraya la dificultad de predecir el futuro: “La atención de los inversores se centrará ahora en la evolución de las acciones militares y en si el tránsito por el estrecho de Ormuz se normaliza a pesar de estos incidentes.”

Metales preciosos en declive y la mirada en el petróleo
En otros mercados, el oro experimentó una caída del 1%, situándose en aproximadamente 4.630 dólares la onza, mientras que la plata descendió un 1,5%, hasta los 72 dólares la onza. La escalada de los precios de la energía, que alimenta los temores inflacionarios y reduce las expectativas de recortes de tipos de interés por parte de la Reserva Federal, ha afectado negativamente a los metales preciosos. El control del estrecho de Ormuz, vital para el flujo de petróleo, sigue siendo un punto clave del conflicto. Teherán ha reafirmado su autoridad, permitiendo el paso de un número limitado de embarcaciones, lo que, pese a todo, representa un alivio parcial.
La cifra lo dice todo: 16 barcos han cruzado el estrecho desde el sábado, un número todavía lejos de la normalidad, pero que sugiere una ligera mejora. Mientras tanto, Charu Chanana, estratega de Saxo Capital Markets, advierte: “Los mercados podrían estar adelantándose una vez más a la diplomacia. La retórica de Trump sugiere que la negociación ha quedado relegada, y existe un riesgo real de que la desescalada sea más lenta de lo que anticipan los mercados.”
La volatilidad es la norma, y los inversores deberán calibrar cuidadosamente sus movimientos hasta que la situación se aclare. Los mercados de China, Hong Kong y Australia permanecen cerrados, dejando a Europa como el principal escenario de observación. La incertidumbre, lejos de disiparse, se intensifica, mientras el mundo observa con el aliento contenido.