S&p 500: señales de alerta que los inversores ignoran
La calma que aparenta el mercado estadounidense podría ser una fachada. Un conjunto de indicadores, analizados en profundidad por Ned Davis Research (NDR), dibujan un panorama preocupante para el índice S&P 500, sugiriendo que las turbulencias provocadas por el reciente ataque a Irán podrían estar lejos de concluir.
El retroceso que alarma a los analistas
El S&P 500 ha experimentado una caída del 8% desde el ataque a Irán a finales de febrero, pero lo realmente inquietante es el retroceso del 9% desde sus máximos recientes. Tradicionalmente, una corrección de este calibre – al menos un 7,2% desde el pico anterior – ha sido una señal de venta, un patrón que se repite a lo largo de los últimos 79 años, según el análisis de NDR. En lugar de buscar un rebote, la firma aconseja a los inversores considerar una transición hacia bonos corporativos a corto plazo, los llamados pagarés comerciales, como una medida de protección ante la volatilidad.
Pero no es solo el retroceso en sí lo que preocupa. London Stockton, analista de NDR, señala una convergencia de factores que intensifican la advertencia. Entre ellos, destaca el llamado “Golden Pass”, la infraestructura que, según la Casa Blanca, busca contrarrestar la influencia de Irán en el mercado energético, ahora en el punto de mira. La incertidumbre geopolítica, exacerbada por la inestabilidad en Oriente Medio, no está dando tregua.

La cruz de la muerte acecha al s&p 500
La técnica conocida como “cruz de la muerte”, donde la media móvil de 50 días cruza por debajo de la de 200 días, es una señal bajista clásica. Si bien aún no se ha materializado en el S&P 500, la proximidad de ambas medias móviles – 6.803 y 6.636 puntos respectivamente – aumenta la probabilidad de que ocurra, según Stockton. Es crucial recordar que estas señales suelen venir acompañadas de fuertes fluctuaciones, pero en escenarios de mercados bajistas prolongados, como los de 2009 y 2022, la cruz de la muerte ha justificado una actitud de cautela.

Un cambio en el flujo de capitales: venta masiva
Lo que realmente suena a campana de alarma es la dinámica actual de oferta y demanda en el S&P 500. La demanda de acciones está disminuyendo mientras que la oferta se incrementa, lo que implica un desinterés creciente por parte de los inversores. El diferencial entre oferta y demanda se sitúa en 1,25, y si se desploma por debajo de 0,8, NDR recomienda una venta masiva de acciones y una apuesta por los bonos del Tesoro. La cifra habla por sí sola: el apetito por el riesgo se está evaporando.
La reciente debacle de Meta, con pérdidas millonarias, no es un incidente aislado. Podría interpretarse como un presagio de lo que le espera al sector tecnológico en general, un eco de los problemas que afectaron a las empresas tabacaleras en décadas pasadas. La burbuja, si es que existía, podría estar a punto de estallar.
Ante este cóctel de indicadores negativos, la prudencia se impone. Los inversores deberían replantearse sus estrategias y prepararse para un escenario de mayor volatilidad y, posiblemente, pérdidas significativas. El mercado no perdona la complacencia.
