Sociedades médicas españolas recomiendan cero pantallas a menores de 6 años
Las principales sociedades médicas españolas han presentado un documento consensuado que recomienda cero acceso a pantallas para los menores de seis años.
El riesgo neurológico y cognitivo de la exposición temprana
La recomendación se basa en 70 evidencias que alertan sobre los efectos negativos asociados al uso digital en la primera infancia.
Según los expertos, el cerebro de los niños en edad preescolar está en una fase de crecimiento acelerado en la que la estimulación digital interfiere con procesos esenciales.
Estudios recopilados han identificado retrasos en el desarrollo del lenguaje, dificultades para mantener la atención, problemas de regulación emocional y mayor vulnerabilidad ante estímulos adictivos.

La regulación emocional y el apego en la primera infancia
La exposición temprana a pantallas desplaza la construcción del apego seguro, que se desarrolla a través de los intercambios emocionales con los cuidadores.
Un patrón que los psicólogos están observando en consulta es que los niños regulan sus estados emocionales a través de pantallas en lugar de a través de la relación con el adulto, lo que desplaza el proceso de construcción del apego.
Al aprender a calmarse con una pantalla, el niño tiene más probabilidades de buscar ese mismo mecanismo de alivio externo en otras sustancias o conductas cuando crezca.

La dependencia emocional en la adolescencia
La Sociedad Española de la Adolescencia ha descrito un fenómeno de dependencia emocional a la inteligencia artificial entre adolescentes que utilizan ChatGPT como fuente de validación y no como herramienta de búsqueda de información.
Pacientes consultan diagnósticos clínicos porque la IA les ha dado una respuesta diferente y toman decisiones sobre su vida personal basándose en lo que el sistema les ha dicho.
La combinación de riesgo neurológico en la primera infancia y dependencia emocional en la adolescencia convierte el uso de pantallas en un desafío sanitario, no solo educativo.
El documento presentado en el Congreso busca influir en la futura Ley de Protección a los Menores en los Entornos Digitales, que deberá establecer límites claros, mecanismos de supervisión y obligaciones para plataformas y fabricantes.