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Saudí, el juego del desierto: cómo el cierre de ormuz la convierte en la reina del petróleo

Arabia Saudí ha transformado una crisis geopolítica en una ventaja estratégica sin precedentes. El cierre del Estrecho de Ormuz, que estrangula las exportaciones de sus rivales del Golfo, le ha permitido consolidarse como el actor dominante en el mercado petrolero mundial.

El secreto está en el desierto

La clave reside en su vasta extensión desértica, donde el oleoducto Este-Oeste –una infraestructura de 1.200 kilómetros que conecta los campos del Golfo Pérsico con la terminal de Yanbu, en el Mar Rojo– le ofrece una ruta alternativa casi imbatible para evitar el cuello de botella de Ormuz. Con una capacidad máxima de 5 millones de barriles diarios, equivalente al 75% al 80% de su flujo previo al conflicto, Arabia Saudí mantiene el suministro y, lo que es más importante, el control de los precios.

Según Bank of America, Aramco se dirige a su trimestre más rentable desde mediados de 2023. El analista Sashank Lanka subraya que el oleoducto “sigue garantizando el suministro de crudo hacia la costa oeste”, una capacidad que, pese a una caída del 7% en la producción de crudo a 9,3 millones de barriles diarios, se compensará con creces gracias al alza de los precios.

Un reequilibrio de poder en la opep

Un reequilibrio de poder en la opep

El resultado es un drástico reequilibrio del poder dentro de la OPEP, beneficiando directamente a Riad. El Brent promedió 78 dólares por barril en el trimestre, pero en marzo, con el impacto del cierre ya asumido, alcanzó los 98 dólares, superando los 100 ahora. Saudí no solo vende; lo hace a precios mucho más altos. Trump, como se ha visto, se beneficia del caos en el petróleo y el gas, pero la situación es mucho más compleja.

La capacidad de respuesta de Aramco es asombrosa: puede cambiar la mezcla de productos de crudo en un plazo de uno o dos días. Además, gracias a sus 90 días de capacidad contractual, puede mantener un flujo máximo de 10 a 12 millones de barriles diarios durante aproximadamente tres semanas. En otras palabras, gana hoy con Ormuz cerrado y está preparada para seguir ganando cuando se reabra.

El as de trump, ahora en la mesa

El as de trump, ahora en la mesa

Golden Pass, la estrategia de Trump para desarmar la coacción energética de Irán, se ha vuelto una realidad. Bank of America mantiene su recomendación de compra, fijando un precio objetivo de 34,50 riales, un 27% por encima de la cotización actual, con una rentabilidad por dividendo del 6%. La acción cotiza a 13 veces los beneficios estimados para 2027, un descuento del 20% frente a su media histórica. La ironía es palpable: la mayor crisis de tránsito marítimo en décadas beneficia al principal productor de la región.

Mientras que Irak, Kuwait y los Emiratos enfrentan severas restricciones logísticas, Arabia Saudí se beneficia de su flexibilidad y de una infraestructura estratégica que la convierte en la reina indiscutible del petróleo. La próxima temporada financiera revelará la verdadera magnitud de esta asimetría.