tecnologia

Samsung s26 ultra: ¿mejora o retroceso para la serie ultra?

La expectativa era alta, la promesa, la de un salto generacional. Pero los datos, y las encuestas, pintan un panorama distinto para el Galaxy S26 Ultra. Apenas un mes después de su presentación, la flagship de Samsung se enfrenta a una ola de decepción, con casi la mitad de los votantes expresando su descontento con las mejoras implementadas.

El titanio perdido: un giro inesperado en el diseño

Samsung ha construido una reputación de solidez y lujo en su línea Ultra, en gran parte gracias a sus marcos de titanio. Sin embargo, con el S26 Ultra, la compañía ha optado por un marco de aluminio. La justificación oficial apunta a la necesidad de controlar los costes, exacerbados por el reciente aumento de los precios del RAM. Pero, ¿es un ahorro justificable en un dispositivo que supera los 1300 dólares? La sensación general es de un paso atrás, un compromiso con la calidad que decepciona a los usuarios más exigentes.

Pero la decepción no se limita al material del marco. La ausencia del Bluetooth para el S Pen, una funcionalidad que fue eliminada el año pasado y que generó una fuerte reacción negativa, sigue siendo una espina clavada para muchos. La justificación de Samsung —que pocos usuarios realmente utilizan esta función— suena a excusa barata para un producto que aspira a ser el mejor.

La pantalla y la cámara: mejoras marginales

La pantalla y la cámara: mejoras marginales

En cuanto a la pantalla, si bien el brillo ha mejorado, la resolución sufre al activar el modo de privacidad, relegando la mitad de los píxeles a un estado inactivo. En el apartado fotográfico, las mejoras son, en el mejor de los casos, sutiles. El teleobjetivo de 5x ha mejorado su apertura (de f/3.4 a f/2.9), y el sensor principal de 200 MP ha pasado de f/1.7 a f/1.4, permitiendo una entrada de luz ligeramente superior. Sin embargo, la ausencia de una actualización en el teleobjetivo de 3x deja un sabor de boca agridulce.

Y llegamos a la batería, el talón de Aquiles del S26 Ultra. A pesar de las expectativas generadas por la competencia, Samsung ha mantenido la misma batería de 5000 mAh que lleva utilizando desde la primera Ultra. La falta de soporte MagSafe, una característica cada vez más común en otros dispositivos de gama alta, es otra decepción añadida.

¿Qué salva al s26 ultra?

¿Qué salva al s26 ultra?

No todo es negativo. Samsung ha introducido interesantes novedades, como el modo de privacidad, que limita la visibilidad de la pantalla desde ángulos no deseados, y la carga rápida por cable, que ha aumentado de 45W a 60W. El nuevo códec APV para videografía avanzada y las mejoras en el software, como el bloqueo horizontal y la herramienta de borrado de ruido, son puntos a favor.

Pero la pregunta persiste: ¿merece la pena actualizar desde un Galaxy S25 Ultra? La respuesta, para la mayoría, es no. El S26 Ultra se siente como una evolución incremental, más que como una revolución. Si posees un S25 Ultra, es mejor esperar a la próxima generación, donde se esperan mejoras significativas, incluyendo una batería de mayor capacidad.

Aquellos que provengan de un modelo S25 o anterior, o incluso de la familia S24, sí podrían considerar la actualización. Pero el S26 Ultra, en su estado actual, no justifica el desembolso para muchos usuarios. La innovación, al parecer, se ha tomado un respiro.