Raspberry pi sube precios por tercera vez en semanas: la crisis de la ram afecta al hardware asequible

La fundación Raspberry Pi ha anunciado una nueva subida de precios en sus placas, la tercera en pocas semanas, lo que refleja la aguda escasez y el aumento de coste de la memoria RAM. La medida, anunciada irónicamente el 1 de abril, impacta directamente en el ecosistema de esta popular plataforma de hardware.

La subida más reciente afecta a las placas más potentes

La subida más reciente afecta a las placas más potentes

La Raspberry Pi 5 con 16 GB de RAM ahora cuesta 369 euros, un incremento de 100 dólares. El ordenador integrado en el teclado Raspberry Pi 500+ también experimenta un aumento de 150 dólares. Esta tendencia ascendente se extiende a la mayoría de las variantes de placas y módulos de la compañía.

Eben Upton, CEO de Raspberry Pi, explica que el precio de la memoria DRAM LPDDR4 utilizada en sus placas se ha multiplicado por siete en el último año. “El precio de la memoria DRAM LPDDR4 que se utiliza en las Raspberry Pi 4 y 5 se ha multiplicado por siete en el último año”, declaró Upton en un comunicado. La información revela una realidad preocupante para los usuarios y desarrolladores que confían en la asequibilidad de la plataforma.

La subida afecta a modelos como la Raspberry Pi 4 y 5 con 4 GB o más de RAM, los ordenadores integrados en el teclado Raspberry Pi 500 y 500+, así como a los módulos Compute Module 4, 4S y 5, junto con sus respectivos kits de desarrollo y accesorios. La cantidad de RAM es el principal factor determinante del aumento de precio: una Raspberry Pi 4 o 5 con 4 GB de RAM sube 25 dólares, mientras que la versión de 16 GB de la Raspberry Pi 5 experimenta un incremento de 100 dólares.

Este incremento de precios pone en entredicho el modelo de negocio de Raspberry Pi, una fundación sin ánimo de lucro que históricamente ha mantenido precios competitivos. La compañía ha intentado mitigar el impacto lanzando una versión de Raspberry Pi 4 con 3 GB de RAM, ofreciendo ahora opciones con 1, 2, 3, 4 y 8 GB.

La situación contrasta con el auge de alternativas como el Arduino Ventuno Q de Qualcomm, una placa para crear robots con IA física que, a 369 euros, ofrece una potencia considerablemente superior a la Raspberry Pi 5, lo que podría desviar a algunos usuarios interesados en programación, emulación o multimedia.

Eben Upton ha prometido que los precios volverán a bajar cuando la situación del mercado de la RAM se estabilice. “Las circunstancias en las que nos encontramos son difíciles, pero en el futuro se irán atenuando. Cuando eso ocurra, revertiremos nuestras subidas de precios”. La promesa, aunque esperanzadora, no garantiza un retorno rápido a la normalidad. La historia de otros fabricantes sugiere que, una vez que un producto de hardware experimenta un aumento de precio impulsado por factores externos, es raro que vuelva a su precio original.

La subida de precios de Raspberry Pi es un claro reflejo de la disrupción que la inteligencia artificial está generando en la industria de la Tecnología. La demanda masiva de RAM para entrenar modelos de IA ha agotado los suministros y disparado los precios, dejando a los consumidores con pocas opciones.

La fundación Raspberry Pi ha demostrado una notable capacidad de adaptación a lo largo de los años. Sin embargo, esta crisis de la RAM representa un desafío sin precedentes para su modelo de negocio y para el futuro de la plataforma. La capacidad de la empresa para navegar por esta tormenta determinará si podrá seguir siendo una fuerza impulsora en el mundo del hardware accesible.

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