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Pop mart se tambalea: ¿labubu es su techo o su trampolín?

La fiebre por los coleccionables asiáticos, ese fenómeno que catapultó a Pop Mart a la fama internacional, parece haber encontrado un punto de inflexión. La compañía, cuyo éxito se cimentó en la adoración global por la muñeca Labubu, ha visto desplomarse sus acciones un 22% tras publicar resultados que no cumplieron con las expectativas de los inversores. La pregunta que flota en el aire es si Labubu es el techo de Pop Mart o si la empresa puede reinventarse antes de que su estrella se apague.

El auge y la caída de un fenómeno viral

Hace apenas dos años, Labubu, la adorable criatura de la serie Monsters, se convirtió en un fenómeno viral, impulsando a Pop Mart hacia mercados tan distantes como Estados Unidos. La clave residía en la escasez y el deseo de poseer un objeto de colección único. Pero, como suele ocurrir con las modas, la saturación del mercado y la proliferación de falsificaciones han erosionado los márgenes de reventa y, con ellos, el entusiasmo general. La cifra lo dice todo: Labubu representa ahora el 40% de los ingresos totales, frente al 23% en 2024. Un peso excesivo para un solo producto, especialmente cuando se encuentra en una fase de maduración.

Los ingresos de Pop Mart en 2025 alcanzaron los 37.100 millones de yuanes, un crecimiento del 185% que, si bien es impresionante, quedó ligeramente por debajo de la previsión de 38.000 millones. El beneficio neto, aunque superior a lo esperado con 12.800 millones de yuanes, no fue suficiente para aplacar las dudas del mercado. La decisión de reducir el ratio de reparto de dividendos del 35% al 25% en 2025, comentada por Jeff Zhang, analista de Morningstar, fue un jarro de agua fría para los inversores institucionales, quienes vieron como sus expectativas se desvanecían.

Diversificación: la clave para evitar la obsolescencia

Diversificación: la clave para evitar la obsolescencia

El fundador de Pop Mart, Wang Ning, hombre detrás del éxito de Labubu y ahora multimillonario, ha visto cómo su fortuna se dispara hasta los 17.000 millones de euros, superando incluso a Peter Thiel. Pero el éxito individual no garantiza la salud de la empresa. Pop Mart es consciente de la necesidad de diversificar su cartera de propiedad intelectual. Su apuesta por personajes emergentes como Twinkle Twinkle es una señal de que la compañía está intentando anticiparse a la obsolescencia de Labubu.

Sin embargo, la diversificación no está siendo fácil. Si bien Skullpanda ha registrado un buen desempeño, con ingresos de 3.500 millones de yuanes, otros personajes emblemáticos como Crybaby y Molly han quedado por debajo de las expectativas, evidenciando la dificultad de Pop Mart para adaptarse a la demanda del público objetivo. La empresa ha expresado su intención de enfocarse en la expansión en Estados Unidos, donde abrió 42 tiendas el año pasado, impulsando su facturación un 748% hasta alcanzar los 6.800 millones, lo que representa el 18,3% del total de sus ventas. Pero el crecimiento, aunque presente, se desacelera.

Wang Ning insistía recientemente: “Pop Mart ofrece mucho más que Labubu”. La pregunta es si esta afirmación se traducirá en resultados tangibles. La empresa está jugando una partida de ajedrez de alto riesgo: si no logra diversificarse con éxito, el reinado de Labubu podría convertirse en un recuerdo agridulce.