Petróleo al alza: ataques a petroleros en irak tensan el golfo pérsico
Los precios del petróleo repuntan por encima de los 100 dólares por barril tras ataques a dos petroleros en aguas iraquíes. La escalada, que suma nuevas incertidumbres a un mercado ya vulnerable, pone en alerta los arsenales energéticos globales.
Irán amenaza con precios aún más altos
Los futuros del crudo Brent subieron un 6,6%, situándose en 98,09 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de EEUU avanzó un 6,4%, rondando los 92,91 dólares. El temor a una interrupción del suministro se intensifica con la rápida evolución de la guerra en el Golfo Pérsico.
La Agencia Internacional de Energía (AIE) anunció previamente la liberación de 400 millones de barriles de reservas estratégicas, la mayor liberación coordinada en la historia de la agencia, con la esperanza de mitigar los precios descontrolados. Sin embargo, esta medida parece haber provocado una reacción iraní contundente.
“Prepárense para que el petróleo alcance los 200 dólares por barril, porque el precio del petróleo depende de la seguridad regional, que ustedes han desestabilizado”, advirtió Ebrahim Zolfaqari, portavoz del comando militar de Irán, dirigido a Washington.
Los analistas dudan de la efectividad de la liberación de la AIE, señalando que los millones de barriles diarios que transitan por el estrecho de Ormuz, una vía vital para el comercio mundial, ya no fluyen. La única manera de que los precios se estabilicen es que el petróleo siga fluyendo por allí. De lo contrario, los máximos del mercado aún están por llegar.
Históricamente, cuando el crudo alcanza los rangos de 110 a 120 dólares, la demanda empieza a disminuir, ya que el aumento de los costos del combustible afecta la actividad económica. Pero la situación actual es diferente. La volatilidad geopolítica y los obstáculos comerciales amenazan la actividad económica mundial, y los precios elevados solo agravarán el problema. La cifra habla por sí sola: el petróleo se acerca a niveles que podrían frenar el crecimiento global.
La rápida escalada de tensiones en el Golfo Pérsico no solo impacta los precios del petróleo, sino también la seguridad alimentaria y la estabilidad económica de muchas naciones. La ventana de oportunidad para una solución diplomática se cierra cada día que pasa.
