Ola de Venta en Semiconductores: El Mercado se Desangra Tras el Avance Chino y las Dudas sobre la IA

La corrección en el sector mundial de los semiconductores se intensificó este martes, desencadenando una caída abrupta que sacude las plazas de Wall Street y se extiende por Asia, generando serias dudas sobre la sostenibilidad del auge de la inteligencia artificial.

El detonante: la amenaza china y el peso de las inversiones en IA

Un informe reciente revela que una empresa estatal china ha comenzado la producción en masa de máquinas de litografía ultravioleta profunda (DUV) por inmersión, lo que alimenta el temor de los fabricantes occidentales de equipos de chips a una creciente competencia. Paralelamente, los recientes acuerdos de infraestructura de IA de Nvidia, valorados en 750.000 millones de dólares, reavivan las preocupaciones sobre el endeudamiento excesivo que impulsa la carrera por la inteligencia artificial, poniendo en tela de juicio las elevadas valoraciones del sector.

El impacto se ha sentido especialmente en Asia. El índice de Bloomberg de fabricantes asiáticos de semiconductores sufrió un desplome del 7,5%, su mayor caída desde marzo, mientras que el índice MSCI Asia Pacífico retrocedía hasta un 3,6%, apuntando a una corrección técnica. El Kospi surcoreano lideró las pérdidas con un desplome cercano al 11%, su nivel más bajo desde abril, arrastrado por Samsung Electronics y SK Hynix, que llegaron a perder más del 13% cada una. En Japón, el Nikkei 225 cedió alrededor de un 4%, al igual que el Taiex taiwanés, ambos altamente expuestos a la industria de los chips.

Tras una nueva venta masiva en Wall Street, donde el índice de semiconductores encadenó su tercera jornada consecutiva de descensos, los futuros del Nasdaq 100 apuntaban a una nueva sesión de debilidad. El mercado refleja un cambio de percepción en uno de los sectores que más se había beneficiado del auge de la inteligencia artificial. Los inversores cuestionan cada vez más si las elevadas valoraciones y el ritmo sin precedentes de inversión pueden sostenerse en el tiempo.

La preocupación se ha trasladado al mercado de crédito: el coste de asegurar la deuda de Nvidia frente a un posible impago alcanzó máximos históricos, una señal de que algunos inversores perciben riesgos que aún no se reflejan plenamente en las cotizaciones bursátiles. “El mercado de crédito está detectando algo que la renta variable todavía no ha descontado completamente”, señala Dilin Wu, estratega de Pepperstone, quien también apunta al auge de la industria china de vehículos eléctricos como otro de los factores que está presionando a las compañías tecnológicas de Japón y Corea del Sur. La huida del riesgo también se trasladó al resto de los mercados. Los bonos del Tesoro estadounidense avanzaron por segundo día consecutivo y la rentabilidad del bono a diez años descendió hasta el 4,63%.

La respuesta china: un impulso a la autosuficiencia

La respuesta china: un impulso a la autosuficiencia

En contraste, los fabricantes chinos de componentes para maquinaria de semiconductores experimentaron fuertes subidas, con Nanjing Wavelength Opto-Electronic Science & Technology y Mloptic disparándose hasta un 20%. Esto refuerza la percepción de que Pekín sigue avanzando hacia la autosuficiencia tecnológica, a pesar de las restricciones occidentales. La corrección llega en una de las semanas más importantes del año, con las reuniones de la Reserva Federal, el Banco de Japón y el Banco de Inglaterra, además de los resultados de Meta, Amazon y otras grandes tecnológicas que actualizarán sus planes de inversión en inteligencia artificial. El mercado busca pruebas de que los miles de millones destinados a centros de datos y computación acabarán traduciéndose en beneficios sostenibles.