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Musk y altman en el banquillo: 134.000 millones en juego

Elon Musk y Sam Altman se enfrentan en un juicio explosivo en California, con una demanda que podría redefinir el futuro de la inteligencia artificial. El CEO de OpenAI, visiblemente presente en el juzgado de Oakland, se ha desplazado sorpresivamente a la ciudad para presenciar el inicio de este enfrentamiento entre dos de los magnates tecnológicos más influyentes del planeta.

Tensión y dudas en la sala del tribunal

La jueza Yvonne Gonzalez Rogers, conocida por su postura crítica hacia los multimillonarios, ha demostrado su intención de mantenerlos bajo control desde el primer día. Las primeras opiniones del jurado son, cuanto menos, heterogéneas: mientras algunos expresan reservas sobre la IA, otros, como un exconstructor y “adicto a los memes”, parecen considerar a Musk como un simple buscador de beneficios sin escrúpulos.

“A Elon no le importan las personas, al igual que a nuestro presidente”, declaró uno de los potenciales miembros del jurado, quien, con una evidente desconfianza, cuestionó la motivación del empresario. Un empleado de la ciudad de Oakland, quien admitió haber calificado a Musk de “imbécil” en un cuestionario previo, aseguró que hará todo lo posible por mantener la imparcialidad, a pesar de sus prejuicios. La situación es, cuanto menos, desconcertante.

La demanda: más de 100 mil millones y un futuro en juego

La demanda: más de 100 mil millones y un futuro en juego

La demanda de Musk, que ya suma más de 100 mil millones de dólares en daños y perjuicios, se basa en la acusación de que OpenAI, impulsada por la asociación con Microsoft, abandonó su misión original de desarrollar la IA en beneficio de la humanidad. La startup, valuada en 850 mil millones de dólares y actualmente en proceso de salida a bolsa, ha respondido con contundencia, calificando la demanda de Musk como un “intento infundado y envidioso” de desestabilizar a un competidor.

El intercambio de mensajes en la plataforma X, propiedad de Musk, ha sido, como era de esperar, explosivo. El empresario se refirió a Altman como “Altman el estafador”, mientras que OpenAI ha respondido con críticas feroces, poniendo en tela de juicio la credibilidad de la demanda. El juicio, que se espera dure semanas, pondrá a prueba la estrategia legal de ambas partes y, posiblemente, el futuro de la IA en sí.

Voces escépticas sobre la ia

Voces escépticas sobre la ia

La composición del jurado también ha generado preocupación. Diversos posibles miembros del jurado expresaron sus dudas sobre la inteligencia artificial, incluyendo una enfermera titulada que manifiesta su desconfianza en esta Tecnología y un estudiante de doctorado en genética que utiliza ChatGPT y Claude para realizar tareas. La manifestación frente al juzgado, con pancartas que denunciaban la “esclavitud robótica” y figuras inflables que insultaban a Musk, refleja la creciente polarización en torno a la IA.

La jueza, consciente de la tensión, ha pedido desestimar a una de las posibles miembros del jurado debido a comentarios despectivos sobre Musk. La batalla legal entre Musk y Altman, y sus respectivos imperios tecnológicos, promete ser larga y compleja, con implicaciones que se extienden mucho más allá del juzgado de Oakland.