Musk desata a optimus: tesla invierte 25.000 millones para dominar el hogar del futuro
Elon Musk ha lanzado una bomba: Tesla no solo sigue apostando por la autonomía, sino que se lanza a la conquista del hogar con su robot humanoide, Optimus. La ambición es deslumbrante, y el despliegue de capital, aún más.

Un plan de inversión colosal para la revolución doméstica
La compañía ha anunciado una inversión sin precedentes de 25.000 millones de dólares, una jugada audaz que pone en marcha un ambicioso proyecto. Este capital se destinará a la creación de chips propios, a un ecosistema de Inteligencia Artificial de vanguardia y, lo más significativo, a la fabricación a gran escala de estos robots.
El núcleo de esta estrategia reside en el chip AI5, una pieza tecnológica clave, y en el Terafab, una instalación industrial pionera que integrará cada etapa del proceso productivo –desde la litografía hasta el empaquetado– bajo un mismo techo. Musk argumenta que esta verticalización es la única manera de superar la capacidad actual de la industria, una declaración que, francamente, suena a desafío directo a sus competidores.
Pero, ¿qué puede hacer realmente Optimus en nuestro día a día? Lejos de ser un aspirador robótico convencional, este modelo, con su estructura antropomórfica, ha demostrado una capacidad sorprendente para navegar en entornos humanos y realizar tareas domésticas que, hasta hace poco, eran consideradas imposibles para una máquina. Desde asistir en la preparación de alimentos y limpiar superficies, hasta regar las plantas o recoger paquetes, Optimus ya está demostrando una versatilidad asombrosa.
Y no solo eso. Musk vislumbra un futuro donde Optimus podría desempeñar un papel educativo, actuando como tutor o profesor infantil, gracias a su avanzada IA. Tesla, por su parte, planea contratar a un número significativo de personal a medida que la IA impulse la productividad general. La pregunta que surge, con toda esta inversión, es: ¿cuánto costará realmente este robot?
Musk estima un precio de entre 20.000 y 30.000 dólares una vez que la producción a escala se consolide, situándolo en el rango de un coche de gama media. Esta estrategia, según el magnate, busca democratizar la Tecnología, haciéndola accesible a un público amplio.