Microsoft abandona copilot en notificaciones: un golpe a su ambicioso plan de ia

La apuesta de Microsoft por integrar la inteligencia artificial en cada rincón de Windows 11 se desmorona. Tras casi dos años de promesas incumplidas, la compañía ha cancelado el desarrollo de Copilot en las notificaciones, un movimiento que evidencia los graves problemas que aquejan al sistema operativo.

El fracaso de recall y la lentitud de windows 11 lo condenan

El fracaso de recall y la lentitud de windows 11 lo condenan

La decisión, confirmada por fuentes internas de Windows Central, se produce tras el fiasco de Recall, una función de IA que prometía grabar todo lo que ocurría en el ordenador. El escándalo de privacidad que desató en 2024, con la facilidad para extraer datos sensibles, dejó a Microsoft en una posición delicada. Pero el problema de Copilot en notificaciones es solo la punta del iceberg.

Windows 11 ha sido objeto de críticas constantes desde su lanzamiento. Usuarios y expertos se quejan de su lentitud, de la proliferación de funciones innecesarias y de la calidad cuestionable de la IA integrada. Comparativas con el MacBook Neo han arrojado resultados demoledores, poniendo en tela de juicio la estrategia de Microsoft.

La actualización de seguridad de febrero (KB5077181) desveló un nuevo fallo que inutilizaba el acceso a la unidad principal en algunos equipos. Un problema grave que, sumado a los errores recurrentes y las pantallas azules, ha erosionado la confianza de los usuarios.

En 2024, Yusef Mehdi, ejecutivo de Microsoft, mostró en directo las integraciones de Copilot en notificaciones, prometiendo una experiencia fluida y sin esfuerzo. Esa promesa nunca se cumplió. Ahora, la IA en Windows 11 se limita a funciones básicas, como el resumen de archivos en el Explorador de Archivos, sin la ambición de convertirse en un asistente omnipresente.

La compañía ha optado por un repliegue estratégico, priorizando la corrección de errores básicos sobre el desarrollo de nuevas funcionalidades de IA. La reciente reducción de 700.000 empleados ha reforzado esta postura: la prioridad ahora es la estabilidad y el rendimiento, no la experimentación arriesgada.

Para 2026, Microsoft planea que la IA integrada sea una opción, permitiendo a los usuarios elegir si quieren o no utilizarla. Una estrategia que, a juzgar por los acontecimientos recientes, parece la única vía viable para recuperar la confianza de los usuarios.

La apuesta por una IA omnipresente en Windows 11 se ha evaporado. La prioridad ahora reside en reparar los daños causados por una estrategia prematura y una ejecución deficiente. La compañía ha aprendido, a la fuerza, que no siempre más es mejor.