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Meta tropieza con europa: las gafas ray-ban se quedan sin fecha

El sueño de Meta de dominar el metaverso a través de unas gafas inteligentes se ha topado con un muro regulatorio en Europa. El lanzamiento de las Ray-Ban Meta Display, la esperada colaboración con EssilorLuxottica, queda indefinidamente pospuesto debido a las estrictas normativas de la Unión Europea sobre baterías e inteligencia artificial. Un revés significativo para la compañía de Mark Zuckerberg, que había apostado fuerte por este dispositivo.

La batería, el talón de aquiles de la innovación

El problema central radica en la imposibilidad de extraer la batería de las gafas, un requisito que entrará en vigor en 2027 en la UE. Esta exigencia, destinada a fomentar la sostenibilidad y la reparabilidad de los dispositivos electrónicos, choca frontalmente con el diseño compacto y la integración de componentes que Meta busca en sus gafas inteligentes. La compañía, según fuentes internas, está en negociaciones con la UE buscando una excepción, pero de momento sin éxito.

Andrew Puzder, embajador de Estados Unidos ante la Unión Europea, soltó la bomba durante un evento esta semana: “¿Dónde está el único lugar del mundo donde no se pueden vender estas gafas? En la Unión Europea. ¿Por qué? Porque la batería no es extraíble”. Una declaración contundente que refleja la frustración de Meta y la complejidad de navegar por el laberinto regulatorio europeo.

La situación no solo afecta a Meta. Apple, otro gigante tecnológico, se ha visto forzado a suspender funciones clave de su software en la UE para evitar infracciones legales. El lanzamiento de Apple Intelligence, por ejemplo, se retrasó varios meses.

Más allá de las baterías: la ia bajo la lupa

Más allá de las baterías: la ia bajo la lupa

Pero la normativa sobre baterías no es el único escollo. Las funcionalidades de inteligencia artificial que integran las Ray-Ban Meta Display también están bajo la lupa de los reguladores europeos. La limitación de estas capacidades para cumplir con las leyes locales haría el producto menos atractivo para los consumidores, según directivos de Meta. La apuesta por la IA, que ha desplazado en parte la inversión en el metaverso, se ve así obstaculizada.

EssilorLuxottica, propietaria de Ray-Ban, ha visto cómo sus acciones subían un 1,3% en París el miércoles, pese a que el título ha perdido un 28% de su valor este año. Mientras tanto, las acciones de Meta en Nueva York acumulan una caída del 10% de cara a 2026.

Meta, consciente de la escasez de unidades, ha priorizado el mercado estadounidense, dejando de lado a Reino Unido, Francia, Italia y Canadá. La compañía ha justificado esta estrategia mediante una publicación en su blog, afirmando que el inventario es “extremadamente limitado”.

La ambición de Meta y EssilorLuxottica era ambiciosa: duplicar la capacidad de producción en 2026 para satisfacer la demanda prevista. Además, la colaboración se extiende a la producción de gafas de alta gama con Prada, utilizando la marca de lujo para alcanzar nuevos mercados. Pero, por ahora, las gafas inteligentes de Meta se enfrentan a un futuro incierto en Europa. La batalla legal y regulatoria apenas ha comenzado, y el futuro de esta Tecnología dependerá de la capacidad de Meta para adaptarse a las exigencias europeas, o de la voluntad de la UE para flexibilizar sus normas.

Lo que está claro es que la regulación europea, lejos de ser un mero trámite burocrático, se ha convertido en un factor determinante para el desarrollo de la innovación tecnológica. Y Meta, que había puesto todas las esperanzas en estas gafas, deberá replantear su estrategia en el Viejo Continente.