Mercados en picada: petróleo al alza y bancos centrales bajo presión
La incertidumbre se cierne sobre los mercados financieros. Un repunte del petróleo y la persistente inflación han desatado una ola de nerviosismo, arrastrando a las bolsas a la baja y poniendo a prueba las políticas monetarias globales.

La reserva federal se mantiene firme, mientras el petróleo dispara la inflación
Los principales índices de Wall Street registran caídas significativas. El S&P 500 retrocede un 1%, anulando las ganancias de la semana anterior. El Dow Jones cae 0,89% (318 puntos), y el Nasdaq 100 pierde 1,31%, arrastrado por la presión de los ataques en el Golfo Pérsico. La decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos de interés, a pesar de las presiones de Donald Trump, no ha logrado calmar los ánimos.
El rendimiento de los bonos del Tesoro a dos años se disparó, alcanzando el 3,86%, mientras que los bonos del gobierno británico también subieron, situándose en el 4,43%. Los metales preciosos, tradicionalmente refugio en tiempos de turbulencia, también sufren. El oro cae un 5,55%, situándose en 4.535 dólares por onza, y la plata pierde un 11,43%, llegando a 67,01 dólares.
La causa principal de esta tormenta es el aumento del precio del petróleo. Los ataques a yacimientos y refinerías en Irán, Qatar y Arabia Saudí amenazan con paralizar la producción, lo que podría prolongar la escalada inflacionaria a nivel mundial. El crudo Brent se dispara hasta los 119 dólares por barril, un aumento del 5% con respecto al día anterior, y el barril de crudo estadounidense sube un 1,4% hasta los 96,78 dólares. El gas natural también experimenta un repunte del 25%.
Este escenario plantea serias dudas sobre la capacidad de los bancos centrales para controlar la inflación sin provocar una recesión. La situación es compleja, y las consecuencias a largo plazo aún son inciertas. La volatilidad de los mercados se mantendrá alta.
