Massachusetts: la fuga de riqueza revela el impacto del impuesto a millonarios
Boston, Massachusetts – Los residentes de Massachusetts se llevaron consigo 4.200 millones de dólares en ingresos brutos ajustados netos en 2023, una cifra récord que se produjo tras la implementación de un impuesto al patrimonio para los millonarios. Esta salida de capital, un 8% más que el año anterior, pone de manifiesto la contundente reacción de los más ricos ante las nuevas políticas fiscales del estado.

La medida genera debate y desconfianza
Según datos del Servicio de Impuestos Internos (IRS), la cantidad representa el primer año en que los residentes estuvieron sujetos a un recargo del 4% sobre los ingresos superiores a 1 millón de dólares, una medida aprobada en 2022 para financiar mejoras en las escuelas y el transporte público. Si bien los defensores de la medida celebran los 6.000 millones de dólares que ha recaudado el estado, los críticos advierten sobre el posible éxodo de emprendedores.
La cifra habla por sí sola: el número de residentes con ingresos de 200.000 dólares o más que abandonaron el estado disminuyó un 36% entre 2022 y 2023. Este grupo, que representa ahora el 70% de las salidas netas de capital, es el principal afectado por el nuevo impuesto. Antes de la pandemia, los ricos representaban una proporción menor de los que se marchaban, pero la situación ha cambiado drásticamente.
“Estamos intentando recaudar fondos con una base impositiva más reducida. Va a ser más difícil”, declaró Jim Stergios, director ejecutivo del Pioneer Institute, un centro de estudios con sede en Boston que se opone al impuesto. Organizaciones empresariales han propuesto medidas para recuperar la competitividad económica perdida, como la reducción del impuesto estatal sobre la renta del 5% al 4% o la limitación del aumento anual de los ingresos estatales. La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, ha calificado estas propuestas como un riesgo para el presupuesto estatal.
La recaudación del impuesto a los millonarios ha aumentado cada año desde 2023, alcanzando los 1.300 millones de dólares en lo que va del año fiscal 2026. Esta tendencia contrasta con las salidas de capital de 2021, cuando la pérdida fue mayor. La salida de capital de Massachusetts es un reflejo de una realidad más amplia: los altos impuestos están impulsando a los individuos más ricos a buscar refugio en estados vecinos como Florida y Nuevo Hampshire, que no gravan los ingresos laborales ni las ganancias de capital. La política fiscal de Massachusetts, diseñada para financiar servicios públicos, se enfrenta a un desafío considerable. El coste de vivir y trabajar en el estado, combinado con la presión fiscal, podría erosionar su atractivo para los pesos pesados de la economía.
La decisión de Massachusetts de gravar a los millonarios es un experimento audaz, pero los resultados iniciales sugieren que los incentivos fiscales pueden ser más poderosos de lo que se pensaba. La pregunta ahora es si los beneficios fiscales a largo plazo justifican la pérdida de riqueza y la posible disminución de la actividad económica en el estado.
