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La batería del futuro: ¿por qué apple y samsung se quedan atrás?

Mientras iPhone, Pixel y Galaxy siguen luchando por llegar al final del día, Honor y OnePlus disfrutan de una autonomía que multiplica por dos su duración. La clave: baterías de silicio-carbono, una Tecnología que los gigantes de la telefonía parecen decididos a ignorar, a pesar de las evidencias.

El secreto de la autonomía: silicio-carbono

La explicación, según un reciente informe con entrevistas a ingenieros de ambas marcas pioneras, es sencilla: los fabricantes chinos están apostando por las baterías de silicio-carbono (Si-C). Estas, al reemplazar parte del grafito tradicional, permiten almacenar mucha más energía en el mismo espacio, permitiendo que dispositivos como el OnePlus 15 o el Honor Magic V6 alberguen celdas de 6.000 a 7.300 mAh sin engordar, a pesar de competir con modelos como el Galaxy S26 Ultra o el iPhone Air.

Honor, por ejemplo, adoptó esta Tecnología en 2023 con el Magic5 Pro, y ya ha llegado a su quinta generación, incorporando hasta un 32% de silicio en colaboración con ATL. OnePlus, aunque más tarde en la carrera con el OnePlus 15, ha logrado incluso batir récords de autonomía, según PhoneArena.

Lo que nadie cuenta es que, pese a las dudas expresadas por un ejecutivo de Google sobre su seguridad y durabilidad, Honor y OnePlus defienden con vehemencia la fiabilidad de estas baterías. Han sometido sus celdas a pruebas exhaustivas: resistencia a pinchazos, estrés extremo, deformación estructural y estabilidad a altas temperaturas, superando las certificaciones internacionales. OnePlus incluso garantiza que la batería del OnePlus 15 mantendrá más del 80% de su capacidad después de cuatro años.

¿Por qué apple, samsung y google se resisten?

¿Por qué apple, samsung y google se resisten?

La respuesta, aunque obvia para muchos, es una combinación de dinero y miedo. La producción de baterías Si-C cuesta entre un 20% y un 40% más que las de litio-ion, y requiere líneas de producción completamente nuevas. Samsung, Apple y Google han invertido miles de millones en sus infraestructuras actuales, y deshacerse de ellas supone un golpe financiero considerable. Además, la sombra del desastre del Galaxy Note 7, con sus baterías defectuosas, hace que la cautela sea aún mayor en Samsung.

Aunque se rumorea que Samsung está probando la Tecnología en secreto, no veremos baterías Si-C en sus Galaxy al menos hasta 2027. La brecha, por tanto, continúa ampliándose.

Consideremos el Honor Magic V6, un teléfono plegable ultradelgado de 8,75 mm que alberga una batería de 7.150 mAh. En contraste, el Galaxy Z Fold 7 de Samsung, con una batería de solo 4.400 mAh, queda en evidencia. Incluso el iPhone Air, con su modesta batería de 3.190 mAh, recurrió a un accesorio MagSafe para extender su autonomía.

La diferencia en la autonomía es palpable. Dos días de batería ya no son una promesa de marketing, sino una realidad para quienes eligen un teléfono de Honor o OnePlus. Los grandes fabricantes pueden seguir argumentando que la Tecnología no está lista, pero los hechos hablan por sí solos: la revolución de la batería ya ha comenzado, y los líderes no son quienes creíamos.