Guerra en irán: ee.uu. desbloquea el gas y alivia el temor energético
El pánico a un desabastecimiento energético global, avivado por la reciente escalada de tensiones en Irán, comienza a remitir gracias a una inesperada inyección de gas natural licuado (GNL) desde Estados Unidos. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) había advertido sobre una posible “disrupción histórica” para el petróleo, pero la respuesta de Washington podría atenuar el impacto en otros sectores clave.
La terminal golden pass: un respiro estratégico
Exxon Mobil y Qatar Energy han anunciado con éxito el primer envío de GNL desde la nueva superterminal Golden Pass en Texas, un hito largamente esperado tras años de retrasos. Esta infraestructura, ubicada estratégicamente cerca del Golfo de México y con acceso directo al mar, promete un flujo constante de gas natural hacia mercados internacionales, precisamente cuando el suministro desde el Golfo Pérsico se ha visto mermado en un 30% debido a los ataques iraníes.
La terminal, con una capacidad de exportación estimada de 18 millones de toneladas por año (MTPA), compensa la pérdida de producción sufrida por Qatar, cuyo megacomplejo de Ras Laffan, la terminal de GNL más grande del mundo, se vio afectado por los recientes ataques. Qatar Energy y ExxonMobil, socios en Golden Pass, ahora se posicionan para satisfacer la creciente demanda global de gas, especialmente en Europa y Asia.

Ormuz en la mira: el estrecho bajo control iraní
La preocupación inicial se centró en el Estrecho de Ormuz, la arteria vital para el transporte marítimo de hidrocarburos. Irán ha logrado, al menos temporalmente, controlar el paso por este estrecho, estableciendo un sistema de peajes selectivo que favorece a países con los que mantiene buenas relaciones, como China. Teherán ha incrementado sus exportaciones de petróleo en este período, aprovechando la caída en el suministro de otros productores del Golfo Pérsico.
La administración Trump ha presionado para la reapertura del Estrecho, vinculando el desbloqueo a una posible solución negociada del conflicto. Sin embargo, el presidente estadounidense ha advertido con la destrucción de infraestructura iraní si no se logra un acuerdo, incluyendo centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la isla de Kharg. “Se han logrado grandes avances, pero si el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente al tráfico marítimo, concluiremos nuestra estancia en Irán destruyendo por completo sus activos energéticos”, declaró Trump.
Mientras la diplomacia se mantiene en vilo, la entrada en funcionamiento de Golden Pass representa una bocanada de aire fresco para los mercados energéticos, demostrando la capacidad de Estados Unidos para reaccionar ante las crisis y suplir las necesidades globales. La apuesta por el GNL, impulsada por la Tecnología de criogenización que permite licuar el gas a -162 grados, ha convertido a EE.UU. en un actor clave en la seguridad energética mundial.
