Gmv: expertas lideran la defensa española con tecnología punta
Begoña Rojo Carralero, ingeniera industrial con más de dos décadas en el sector de Defensa, lidera proyectos estratégicos en GMV, impulsando la autonomía tecnológica española. Su trayectoria, junto a otras profesionales como Jimena Fernández y Rosa Muñoz, revela una industria más avanzada y estratégica de lo que se percibe.
Desde su inicio en una empresa pública del Ministerio de Defensa, Begoña ha evolucionado hacia roles de planificación estratégica y coordinación de iniciativas europeas. Ahora, en GMV, se enfoca en el Fondo Europeo de Defensa, un área clave para reforzar la base industrial y tecnológica de España.

El sector de defensa: responsabilidad, complejidad y un futuro de oportunidades.
“La industria de defensa es mucho más avanzada y estratégica de lo que muchas veces se percibe desde fuera”, afirma Jimena Fernández, mánager del proyecto del caza europeo (NGWS/FCAS) en GMV. Ella, como ingeniera de diseño aeronáutico, se dedica al análisis de plataformas, la aerodinámica y el desarrollo de tecnologías avanzadas como el Manned-Unmanned Teaming (MUT).
La presencia femenina en este sector, que actualmente representa el 21%, está en aumento pero aún enfrenta desafíos. La diversidad de perspectivas, según señalan las expertas, es una ventaja competitiva para abordar los complejos desafíos de innovación y seguridad.
Rosa Muñoz, ingeniera aeronáutica en GMV, destaca la exigencia y la responsabilidad inherentes al sector. “Trabajamos con sistemas críticos donde la fiabilidad y la seguridad son esenciales”, explica. Su trabajo se centra en el análisis de baja observabilidad y diseños de aeronaves con alta maniobrabilidad.
GMV contribuye a la seguridad y la soberanía tecnológica desarrollando capacidades críticas en áreas como defensa, seguridad, aeronáutica y espacio. Algunos de sus proyectos incluyen el sistema TALOS para el mando y control multidominio, soluciones de navegación robusta (PNT) para programas estratégicos y la participación en el Fondo Europeo de Defensa.
Para las jóvenes que consideran carreras técnicas, el mensaje es claro: la ingeniería y la Tecnología ofrecen un campo de posibilidades inmenso. “Si sientes curiosidad, si te preguntas cómo funcionan las cosas, entonces la ingeniería y la Tecnología también son para ti”, aconseja Begoña Rojo. La diversidad de equipos, con mujeres liderando y tomando decisiones, no es una opción, sino una necesidad para enfrentar los retos del futuro. La industria de Defensa no solo se limita a la guerra, sino que impulsa avances que se trasladan a la vida cotidiana. Los sistemas que utilizamos para comunicarnos, navegar o acceder a información tienen sus raíces en el desarrollo tecnológico de este sector.
La apuesta por la autonomía estratégica y la cooperación europea son ahora prioritarias. España busca reducir dependencias externas en áreas sensibles y consolidar su posición como actor relevante en el desarrollo de capacidades críticas. Un sector que, más allá de la imagen que se proyecta, es un motor de innovación y desarrollo con un impacto directo en la seguridad nacional.
La complejidad de los proyectos, la necesidad de coordinación y la alta responsabilidad son elementos que definen el trabajo en este campo. La industria de defensa no es un sector desconocido. Es un lugar donde el aprendizaje es constante y donde los desafíos son el combustible para la innovación.
