Foxconn: la ia impulsa beneficios, pero la guerra acecha
Foxconn, el gigante taiwanés que ensambla los iPhone y servidores de Nvidia, ha superado las expectativas trimestrales gracias a la voraz demanda de inteligencia artificial. Pero tras la cifra récord de 66.500 millones de dólares estadounidenses, se cierne la sombra de un conflicto geopolítico que podría frenar el imparable ascenso de la empresa.
Un crecimiento impulsado por los aceleradores nvidia
Los ingresos de Foxconn alcanzaron los 2,13 billones de dólares taiwaneses a finales de marzo, un incremento del 29,7% interanual que confirma su posición estratégica como proveedor clave para el auge de la IA. La compañía se beneficia directamente de la fiebre por los centros de datos, donde sus servidores, equipados con aceleradores Nvidia, son un componente esencial. La cifra habla por sí sola: Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft, destinan alrededor de 650.000 millones de dólares a la inversión en IA este año.
Pero la construcción apresurada de estas infraestructuras, devoradoras de energía, se produce en un contexto de creciente inestabilidad. La escalada del conflicto en Oriente Medio, con sus consiguientes presiones sobre las rutas marítimas y los precios del gas, genera incertidumbre y preocupa a los directivos de Foxconn. Young Liu, presidente de la compañía, ha advertido sobre la necesidad de “monitorear el impacto de la volátil situación política y económica mundial”.

Asic, vera rubin y el iphone 17: otras fuentes de ingresos
Más allá de Nvidia, Foxconn también espera beneficiarse del auge de los proyectos de servidores basados en ASIC, procesadores diseñados para tareas específicas, y del despliegue de la plataforma NVIDIA Vera Rubin en el segundo semestre del año. Además, la fabricación de los iPhones y MacBooks de Apple siguesiendo una fuente importante de ingresos, y la empresa confía en una buena acogida del próximo iPhone 17.
La escasez de chips de memoria, un problema persistente, sí ha afectado la rentabilidad de Foxconn, al igual que a otros fabricantes de electrónica. Sin embargo, los ejecutivos aseguran que este problema no impactará significativamente en la demanda de teléfonos móviles y ordenadores de gama alta, su principal mercado. La capacidad de Foxconn para satisfacer la creciente demanda de racks para servidores de IA, junto con su integración vertical y presencia global, le otorga una ventaja competitiva considerable en un mercado cada vez más complejo.
A pesar de las expectativas positivas, la advertencia de Young Liu resuena con fuerza: la geopolítica, impredecible por naturaleza, podría cambiar el rumbo de una empresa que se ha posicionado como un actor fundamental en la revolución de la inteligencia artificial. La apuesta por la IA es segura, pero la guerra, nunca.
