Flipper devices: de hackear a la productividad con un gadget burladero
La compañía londinense Flipper Devices ha lanzado una bomba en el mundo de la seguridad informática y la productividad: Busy Bar, un dispositivo que empieza con la promesa de hackear y termina ofreciendo una solución para combatir la procrastinación. Un giro radical, para decirlo suavemente.
El extraño nacimiento de un pomodoro multifuncional
Todo comenzó con el Flipper Zero, un dispositivo que ya generaba cierto pánico por sus capacidades de interrupción de sistemas y su potencial mal uso. Ahora, Flipper Devices apuesta por una nueva faceta con el Flipper One, un ordenador de bolsillo Linux que, según sus creadores, ‘necesitábamos vuestra ayuda’. Pero la verdadera sorpresa es Busy Bar, un gadget que parece sacado de una película de ciencia ficción.
Con una pantalla LED matricial de 72x16 píxeles –con 16 millones de colores y un brillo de 400 nits– y otra pantalla monocromática para el usuario, este dispositivo ofrece una funcionalidad que va mucho más allá de las simples herramientas de hacking. Imaginen una barra sobre el monitor, con botones y pulsadores, que puede mostrar mensajes de ‘no molestar’, el tiempo que están ocupados o incluso avisar de una videollamada inminente.

Más allá del pomodoro: un ecosistema abierto
Pero Busy Bar no es solo un temporizador Pomodoro avanzado. Gracias a su API abierta, bibliotecas para Python, JavaScript y Go, y su compatibilidad con el estándar Matter del hogar inteligente, se convierte en un centro de control para dispositivos inteligentes. Se puede usar para mostrar el clima, controlar Spotify, o incluso alertar sobre la llegada del autobús. La comunidad de hackers ya está creando aplicaciones personalizadas, demostrando el potencial de este dispositivo totalmente abierto.
La primera tirada de 3.000 unidades se ofrecerá por 199 dólares, subiendo a 249 dólares con el lanzamiento oficial. Es un movimiento audaz por parte de Flipper Devices, que, aparentemente, está aterrorizada por el éxito de su propia creación.
Lo que sí está claro es que Busy Bar representa un cambio de paradigma. De la vulnerabilidad a la productividad, de la interrupción al control. Y, como bien señalan los propios creadores, ‘necesitamos vuestra ayuda’ para comprender las implicaciones de este dispositivo tan peculiar.