España, atrapada: la crisis energética de sánchez se estremece con la guerra de irán
España se enfrenta
a su tercer revés en soberanía energética en cinco años. La guerra de Irán, exacerbada por una gestión gubernamental cuestionada y la influencia de intereses oscuros, ha desatado una crisis que amenaza con paralizar la economía y dejar a las familias a merced de precios desorbitados.La dependencia, un legado de decisiones fallidas
La crisis no es nueva. En 2021, la crisis con Argelia y el cierre del gasoducto Magreb-Europa-Durán Farell dejaron a España vulnerable. El posterior acuerdo con Marruecos, y la invasión rusa de Ucrania, aceleraron la búsqueda de alternativas, como el gas licuado de petróleo (GNL). España pasó de ser un pequeño importador a convertirse en el mayor, con Estados Unidos como principal proveedor.
El precio del gas, que antes rondaba los 15 euros/MWh, se disparó, alcanzando los 50 euros y, en escenarios extremos, los 340 euros en 2023. La transición energética, basada en un gas importado, ha reconfigurado la factura eléctrica, haciéndola aún más dependiente de factores externos. El cierre del Estrecho de Ormuz, un riesgo latente, podría provocar una pérdida del 20% al 30% del suministro.

El error de la apuesta por el gnl
La promesa de seguridad energética del GNL, promocionada por los creadores del mercado, se ha revelado una ilusión. La guerra de Irán, tras el ataque a las instalaciones estadounidenses en Teherán, ha puesto de manifiesto la fragilidad de esta estrategia. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció el envío de tropas a Oriente Medio, intensificando la tensión.
El conflicto, con raíces históricas que se remontan al embargo petrolero de los 70, la guerra Irán-Irak y las guerras del Golfo, ha desatado una crisis energética sin precedentes. España, en lugar de diversificar sus fuentes, ha aumentado su dependencia de EEUU y Rusia. El gobierno de Pedro Sánchez, en su discurso ante la prensa, priorizó la retórica anti-guerra, mientras desplegaba una fragata en Chipre y enviaba soldados a Líbano.
La apuesta por la
