El yellowstone club abre sus puertas (y su bolsillo)

En medio de las montañas de Big Sky, Montana, se esconde el Yellowstone Club, un bastión de lujo y exclusividad donde multimillonarios y celebridades se relajan a sus anchas. Y este verano, una oportunidad inusual: trabajar allí, disfrutando de un vistazo privilegiado a ese mundo y, de paso, recibiendo un sueldo.

¿Qué se necesita para entrar en el club de los ricos?

El club, reservado a aquellos que pueden permitirse una inversión de ocho cifras en propiedades, una cuota de entrada de 300.000 dólares y tarifas anuales que superan los 41.500 dólares (en 2018, la cifra es presumiblemente mayor), contrata personal de temporada para cubrir una amplia gama de puestos. Desde decoradores de pasteles capaces de crear obras maestras dulces a un ritmo de tres al día, hasta instructores de Pilates con dominio en yoga, spinning, boot camp y kickboxing, las necesidades son tan variadas como exigentes.

Según un ex empleado, la atmósfera es sorprendentemente relajada. “Te encuentras con gente realmente importante, pero con una actitud despreocupada. No es lo que esperarías de un lugar con tanta riqueza y opulencia”, comenta. La empresa, por cierto, se ha negado a ofrecer declaraciones a Business Insider sobre este tema.

Más que un trabajo, una inmersión en un ecosistema de lujo

Más que un trabajo, una inmersión en un ecosistema de lujo

El Yellowstone Club no es solo un club; es una infraestructura que recuerda a una pequeña ciudad. Con 15.200 acres, ofrece un campo de golf de 18 hoyos, un campamento de verano para niños a partir de los cuatro años, múltiples restaurantes y actividades como tiro con arco y escalada. Los casi 80 puestos de trabajo disponibles, publicados en LinkedIn y en el sitio web del club, suelen durar de mayo a septiembre.

Los salarios varían considerablemente. Consejeros de campamento pueden aspirar a unos 21 dólares por hora, mientras que los auxiliares de gimnasio oscilan entre 20 y 22 dólares. Los puestos de camarero y barista ofrecen salarios iniciales de 15 y 17 dólares respectivamente, aunque pueden ascender. Los puestos de gerente de restaurante, por su parte, ofrecen un salario anual que puede alcanzar los 85.000 dólares. El paquete de compensación es atractivo: beneficios de salud, comidas gratuitas, acceso a un gimnasio y alojamiento con descuento en Big Sky o Bozeman.

El estándar es implacable: “Ningún detalle es demasiado pequeño para pasarlo por alto”, reza uno de los anuncios. La satisfacción total del huésped es la máxima prioridad, y el ex empleado destaca que la experiencia le enseñó a “tratar con personas que no solo tienen enormes cantidades de riqueza, sino también expectativas realmente altas”.

Entre los nombres ilustres que han frecuentado o siguen frecuentando el club se encuentran multimillonarios como Bill Gates y Eric Schmidt, y celebridades como Justin Timberlake y Tom Brady, según una demanda de 2018. Pero más allá de las caras conocidas, lo que realmente define al Yellowstone Club es su implacable exigencia. Un lugar donde el lujo es la norma, y la discreción, una virtud indispensable.