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El secreto detrás de por qué golpear el mando a distancia vuelve a funcionar

En la mayoría de las casas, el gesto de golpear el mando a distancia contra la palma de la mano cuando falla es una acción muy habitual que casi todos hemos hecho alguna vez.

Por qué este truco funciona a veces

La explicación está en cómo están construidos estos dispositivos por dentro y en los fallos físicos que acumulan con el uso.

En la mayoría de los casos, el mando no está roto, sino que falla porque los contactos se aflojan, se forma óxido o las pilas no están bien asentadas.

Un golpe puede recolocar ligeramente las pilas y mejorar la presión de los contactos, restableciendo temporalmente la conexión eléctrica y haciendo que el equipo vuelva a funcionar.

El problema es que ese pequeño golpe no elimina el problema de fondo, sino que solo modifica temporalmente la posición de los componentes.

Si las pilas están desgastadas o los contactos siguen siendo deficientes, el fallo reaparece.

Todo esto provoca que el mando funcione en condiciones límite y no necesita un fallo grave para dejar de responder.

La verdadera solución

La verdadera solución

Si el mando empieza a fallar, lo más eficaz es actuar sobre la causa, que suele ser cambiar las pilas.

Esto devuelve al circuito la energía necesaria para funcionar con estabilidad.

Si el problema continúa a pesar de haber hecho lo anterior, lo siguiente es limpiar los contactos del mando a distancia.

Esto puede mejorar la conexión y eliminar ese comportamiento intermitente.