tecnologia

Clima en crisis: científica de la nasa renuncia por ataques a la ciencia

Kate Marvel, una voz respetada en el estudio del clima y física investigadora de la NASA, ha dimitido de la agencia espacial, dejando al descubierto una creciente fractura entre la ciencia y la política. Su carta de renuncia, filtrada a Bloomberg, expone un desencanto profundo con el trato que la administración Trump dispensó a la investigación científica, un episodio que Marvel describe como un ataque directo a la búsqueda de la verdad.

La incertidumbre presupuestaria y la pérdida de espacio físico

La renuncia de Marvel no es un acto aislado. El año pasado, la Casa Blanca propuso recortes drásticos al presupuesto científico de la NASA, sumiendo a los empleados en un clima de incertidumbre. Aunque finalmente se aprobó la financiación completa, el daño ya estaba hecho. Pero la inestabilidad económica no es lo único que atormenta al equipo. El Instituto Goddard de Estudios Espaciales, un bastión de la investigación climática desde los años 60, se vio obligado a abandonar su ubicación privilegiada cerca de la Universidad de Columbia, un espacio que incluso se vio reflejado en la icónica serie Seinfeld. La NASA canceló su contrato de arrendamiento, dejando a los científicos en una situación precaria, “alojados temporalmente en sofás prestados”, según relata Marvel.

Marvel, autora de Human Nature y coautora de la Quinta Evaluación Nacional del Clima, ha sido una figura clave en la comprensión de la influencia humana en el cambio climático y el calentamiento global. La cancelación de la sexta edición de este informe, impulsada por la administración Trump, marcó un punto de inflexión que, según parece, contribuyó a su decisión de abandonar la agencia.

Artemis y la luna: un foco de atención en medio de la crisis

Artemis y la luna: un foco de atención en medio de la crisis

Mientras Marvel se desvincula de la NASA, la agencia espacial se centra en sus ambiciosos planes para regresar a la Luna a través del programa Artemis. El próximo lanzamiento, previsto para el 1 de abril como muy pronto, enviará una tripulación de cuatro personas en una misión alrededor de la Luna, el primer viaje tripulado a las proximidades lunares desde 1972. La NASA ha anunciado una inversión de 20.000 millones de dólares para establecer una base lunar permanente para 2030, siguiendo una orden ejecutiva del expresidente Trump que busca el regreso de astronautas a la Luna para 2028 y, eventualmente, el desarrollo de una nueva nave espacial para alcanzar Marte.

Lo que nadie cuenta es que la partida de científicos como Marvel pone en tela de juicio la capacidad de la NASA para mantener su liderazgo en la investigación climática, un campo crucial para comprender los desafíos que enfrenta nuestro planeta. La decisión de Marvel no es una simple renuncia; es una señal de alarma sobre el impacto de la politización de la ciencia y sus consecuencias para el futuro de la investigación.

n