Apple cumple 50 años: secretismo, iphone perdido y el renacimiento con imovie
A casi cuatro billones de dólares y con el iPhone en su decimoséptima generación, Apple celebra medio siglo de una trayectoria marcada por la innovación y un secretismo casi religioso. Pero, ¿quién recuerda el caos inicial, los errores garrafales y las apuestas arriesgadas que llevaron a la compañía al trono tecnológico?
El ipod, el primer gran golpe y el pánico en un vuelo
La historia de Apple está plagada de anécdotas que escapan a los comunicados de prensa. Tony Fadell, figura clave en el desarrollo del iPod, lo recuerda con una mezcla de incredulidad y alivio. En 2001, Fadell, ya con experiencia en reproductores portátiles, fue convocado para ayudar a Steve Jobs a construir un dispositivo compatible con iTunes, la plataforma musical que la compañía acababa de lanzar. El resultado, el iPod, inicialmente no despegó, pero gracias a la compatibilidad con Windows y a las constantes mejoras, se convirtió en un fenómeno cultural. Fadell, con una sonrisa, relata cómo vio a Shaquille O'Neal paseando por la calle con su iPod, un símbolo de la creciente popularidad del dispositivo.
Pero no todo fueron éxitos. Fadell también rememora un momento de auténtico pánico: “El primer iPhone se me cayó del bolsillo en el asiento de un avión antes de que se presentara oficialmente”. Afortunadamente, nadie supo qué era y, tras un angustioso cuarto de hora, recuperó el prototipo. “Literalmente perdí el control”, confiesa. Un susto que, en retrospectiva, ilustra la obsesión de Apple por mantener en secreto sus proyectos.

Imovie: el salvavidas de apple en tiempos de crisis
Antes del resurgimiento liderado por Steve Jobs en 1996, Apple se tambaleaba al borde del abismo. Glenn Reid, exdirector de ingeniería, fue crucial en la creación de iMovie y iPhoto, aplicaciones que, según sus palabras, “ayudaron a mantener a flote a la empresa mientras Apple buscaba el próximo gran producto”. Reid y un pequeño equipo, trabajando en el más absoluto secreto – hasta el punto de empapelar las ventanas de su oficina – desarrollaron iMovie en una época en la que la compañía parecía condenada. La apuesta, como suele ocurrir, dio sus frutos.
La cifra habla por sí sola: 4 billones de dólares. Un imperio construido sobre la innovación, el secretismo y, a veces, sobre la pérdida de un iPhone en un avión. Un medio siglo de historia que demuestra que, incluso para las empresas más exitosas, el camino hacia la cima está plagado de desafíos y momentos de incertidumbre.