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Anthropic: la locura del oro digital y la venta de acciones

La insinuación de Jesse Leimgruber en X detonó una avalancha de ofertas por acciones de Anthropic que transformó Silicon Valley en un campo de batalla por una de las empresas de IA más prometedoras. Un torbellino de inversores, desde fondos de capital riesgo hasta entidades que proponen valoraciones de 1 billón de dólares, se abalanzó sobre el fundador.

El precio de la ambición: ofertas desmesuradas y un crm de crisis

La demanda es altísima, me aseguró Leimgruber tras una llamada, confesando que “todos los inversores de capital riesgo de Silicon Valley se están disputando la posibilidad de incluir a Anthropic en su cartera”. La escena es surrealista: algunos ofrecían millones en efectivo en 48 horas, mientras que otros, en una demostración de desesperación, enviaban capturas de pantalla de sus cuentas bancarias y cartas con sus fondos. Se recibieron propuestas tan extravagantes como la de una gran firma de capital riesgo que le ofreció convertirse en socio general a cambio de la cesión de sus acciones – una oferta que rechazó rápidamente, insistiendo en que buscaba una participación real.

Para gestionar la avalancha, Leimgruber creó un sistema CRM para dar seguimiento a la multitud de ofertas. “Es una locura”, comentó, visiblemente abrumado. La situación es tan extrema que un banquero ha ofrecido su finca de 4,8 millones de dólares en el condado de Marin como moneda de cambio para persuadir a los primeros empleados a vender una pequeña parte de sus acciones.

Un mercado en déficit: la escasez de vendedores y la fiebre especulativa

Un mercado en déficit: la escasez de vendedores y la fiebre especulativa

Dado que Anthropic aún no ha salido a bolsa, la mayoría de los inversores se ven obligados a comprar acciones en el mercado secundario, donde empleados actuales o antiguos, o inversores iniciales, venden sus participaciones. Esto ha provocado una escalada de precios y la proliferación de operaciones complejas con altas comisiones. El director ejecutivo de Rainmaker Securities, Glen Anderson, diagnostica el problema con precisión: “El problema es que no hay vendedores”. El desequilibrio del mercado ha convertido a los poseedores de acciones legítimas en el centro de atención, convirtiendo la posesión de acciones de Anthropic en un premio alocado.

Bradley Horowitz, socio general de Wisdom Ventures, uno de los primeros inversores en Anthropic, reconoce que “Recibimos ofertas a diario, desde las más ridículas hasta las más sublimes”. Leimgruber, fundador de OpenHome, quien adquirió su participación a través de la quiebra de FTX en 2024, cuando Anthropic era valorada en 18 mil millones de dólares, confiesa no ser un experto en inversiones y que “ya pensaba que estaba sobrevalorado entonces”. Con una ganancia del 5400% en dos años, considera un crecimiento limitado el futuro potencial de la empresa y no desea concentrar su inversión en una sola acción.

La cifra que resume esta vorágine es la siguiente: una ganancia del 5400% en tan solo dos años. Leimgruber, lejos de dejarse llevar por la euforia, ha optado por la prudencia. No es una locura apostar por una sola acción, especialmente cuando, como él mismo reconoce, “nadie podría haberlo predicho”.