Amazon desafía a walmart con supercentros robóticos
Amazon, el gigante del comercio electrónico, está dispuesto a entrar de lleno en la guerra del retail físico con un concepto radical: supercentros que combinan la compra en tienda con una logística automatizada de vanguardia. La compañía ha desvelado planes para construir una serie de estos establecimientos, conocidos internamente como Proyecto Kobe, que podrían revolucionar la forma en que hacemos la compra.
Un híbrido entre supermercado y almacén
Estos nuevos centros, que se asemejan a los Supercentros de Walmart en tamaño (aproximadamente 20.000 metros cuadrados), integran comestibles frescos, productos básicos para el hogar y una amplia variedad de mercancía general con un centro de distribución automatizado. Se estima que cada tienda albergará alrededor de 250.000 artículos, casi el doble que un supermercado convencional de Walmart. La clave está en la automatización: casi 9.000 metros cuadrados estarán dedicados al almacenamiento, recolección y empaque automatizados, impulsados por un sistema robótico de AutoStore.
La infraestructura robótica, que utiliza una cuadrícula de contenedores apilados y robots que se mueven por encima, permitirá a Amazon gestionar la logística de forma más eficiente, tanto para las compras en tienda como para la recogida y entrega a domicilio. Lo que nadie cuenta es que esta apuesta por la automatización conlleva un coste: se estima que cada artículo cuesta un 12% más de cumplir que con la red de entrega rápida de Amazon.

La sombra del fracaso en el retail
Esta iniciativa llega tras años de resultados irregulares para Amazon en el sector de la alimentación y el retail físico. El cierre reciente de sus redes de tiendas Go y Fresh, así como la adquisición de Whole Foods por 13.700 millones de dólares, que no ha logrado expandir significativamente su cuota de mercado en Estados Unidos, son recordatorios de los desafíos que enfrenta la compañía. La cifra habla por sí sola: Amazon solo controla el 3% del mercado de comestibles en EE. UU., en comparación con el 21% de Walmart, quien cuenta con la ventaja de una red de supermercados estratégicamente ubicados.

Inteligencia artificial para optimizar la oferta
Pero Amazon no se rinde. Para optimizar la oferta de cada tienda, la compañía está desarrollando herramientas impulsadas por IA, que analizarán la demanda y las limitaciones de espacio para generar recomendaciones personalizadas. Frida, un asistente de IA personalizado, jugará un papel clave en este proceso, aunque Amazon admite que aún está lejos de lograr una selección totalmente automatizada.

El desafío de la rentabilidad
El Proyecto Kobe no está exento de obstáculos. La complejidad de la automatización y la gestión de productos perecederos elevan los costes operativos, lo que podría afectar a la rentabilidad. Además, se espera que la demanda de comestibles se triplique en el futuro, lo que podría exigir más espacio para la refrigeración y el almacenamiento, limitando aún más la automatización. La primera ubicación, prevista en Orland Park, Illinois, requerirá una inversión de 33 millones de dólares.
Amazon espera abrir la primera tienda Kobe a finales de 2027. Mientras tanto, la compañía continuará probando y ajustando el modelo, con la esperanza de crear un nuevo estándar en el comercio minorista que combine la comodidad de la compra en tienda con la eficiencia de la logística online.
