Aluminio al borde: ataques iraníes disparan precios y amenazan la producción global
El mercado del aluminio se tambalea al borde de una crisis sin precedentes. Los recientes ataques iraníes contra plantas de aluminio en el Golfo Pérsico han provocado un incremento del 6% en los futuros de Londres, y expertos advierten que los precios podrían alcanzar máximos históricos, impactando desde la industria aeronáutica hasta los envases de alimentos y la propia inteligencia artificial.
Un 9% de la producción en la mira
Oriente Medio representa aproximadamente el 9% de la producción mundial de aluminio, una cifra que, aunque relativamente pequeña, adquiere una importancia crítica dada la escasez de inventarios en otras regiones. El cierre del Estrecho de Ormuz, incluso antes de los ataques, ya generaba problemas de suministro, y la situación actual agrava la vulnerabilidad del mercado. Emirates Global Aluminium y Aluminium Bahrain, dos de los principales proveedores de la región, han sufrido daños significativos, lo que ha obligado a los operadores a replantearse la estrategia.

Huelgas y cierres: un cóctel explosivo
El panorama no es precisamente alentador. Cerrar y reiniciar una fundición de aluminio es una tarea costosa y que requiere mucho tiempo, y las huelgas en algunas de las instalaciones más grandes del mundo complican aún más la situación. La cifra habla por sí sola: una producción combinada de 3,2 millones de toneladas anuales se encuentra ahora en riesgo, un golpe considerable para la demanda global.

¿Afectará al consumidor final?
Pero la amenaza va más allá del aumento de precios. La interrupción del suministro podría ser tan grave que algunos consumidores industriales se vean obligados a detener temporalmente sus operaciones por falta de aluminio especializado. La industria europea, en particular, se enfrenta a una seria amenaza, con la perspectiva de cierres de fundiciones que podrían paralizar sectores clave.
¿Por qué irán ataca las plantas de aluminio?
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica ha justificado los ataques, acusando a las empresas proveedoras de aluminio del ejército estadounidense. La escalada de tensiones en Oriente Medio, con ataques mutuos entre Irán, Estados Unidos e Israel, ha convertido a la industria del aluminio en un nuevo frente de conflicto.
El aluminio, más caro que nunca
Desde el inicio de la guerra, los precios del aluminio han fluctuado drásticamente, alcanzando picos y cayendo en picada. Ahora, con la crisis en Oriente Medio, los temores de una escasez prolongada han impulsado los precios por encima de los 4.000 dólares por tonelada, el máximo histórico de 2022. La prima que los compradores deben pagar por el aluminio físico ha aumentado un 63% en Europa desde el inicio del conflicto.
Un déficit inminente
Goldman Sachs Group Inc. prevé un déficit de 900.000 toneladas durante el segundo trimestre, lo que reduciría la capacidad de cobertura del mercado global a tan solo 45 días de consumo. Una cifra alarmante que anticipa tiempos difíciles para la industria y, en última instancia, para los consumidores.
La industria del aluminio ha entrado en una nueva era de incertidumbre, y la pregunta que se hacen los expertos es: ¿hasta dónde llegará esta crisis?
