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Almacenamiento en móviles: la ia dispara precios y redefine bases

El futuro de nuestros smartphones podría ser más caro de lo que prevemos. Un reciente informe de TrendForce revela un encarecimiento drástico de los componentes de memoria, que podría obligar a los fabricantes a replantearse las configuraciones de almacenamiento base. ¿El resultado? Adiós a los 128 GB, y quizás, pronto, a los 64 GB.

El nuevo salto de precios de la memoria

El nuevo salto de precios de la memoria

El primer trimestre de 2026 ha sido devastador para los precios de la memoria. Counterpoint Research registró un aumento de entre el 80% y el 90% en DRAM, HBM y NAND, alcanzando niveles récord. Esta escalada, lejos de frenar la tendencia a ofrecer más almacenamiento, se contrarresta con un crecimiento anual previsto del 4,8% en la capacidad de almacenamiento de los smartphones.

¿Cómo es posible? La respuesta, en parte, reside en la creciente demanda impulsada por la inteligencia artificial. Los fabricantes, inicialmente, pensaban que los altos costos les obligarían a priorizar modelos de gama alta con LPDDR5, pero la realidad es distinta.

TrendForce anticipa una estrategia radical: la eliminación de los modelos de baja capacidad. La escasez de chips NAND de 64 GB y 128 GB, debido a las actualizaciones de los fabricantes de memorias, dificulta su adquisición para los fabricantes de smartphones. Esto, paradójicamente, está llevando a un aumento generalizado del almacenamiento base.

La inteligencia artificial, el motor de la demanda. Los procesadores de IA, cada vez más potentes, requieren una cantidad significativa de memoria para funcionar de forma local, sin depender de la nube. Apple, por ejemplo, ha elevado el almacenamiento base del iPhone 17 a 256 GB, mientras que Huawei está considerando aumentar a 512 GB en su Mate 80 series. La cifra habla por sí sola: hasta 40 GB de almacenamiento se necesitan para procesar tareas complejas de IA en los modelos insignia.

Pero el efecto dominó no se limita a los buques insignia. La necesidad de más memoria se extenderá a los modelos más asequibles, lo que podría traducirse en un aumento del precio final para el consumidor. La desaparición gradual de la configuración de 128 GB como almacenamiento base es cada vez más probable, a medida que la IA siga exigiendo más recursos.

Aunque la perspectiva de más almacenamiento es atractiva, la subida en los costes de la memoria NAND Flash plantea una pregunta inevitable: ¿estaremos dispuestos a pagar más por un smartphone con más capacidad? Es una cuestión que los fabricantes deberán abordar con cuidado, equilibrando la innovación con la sensibilidad al precio.