Accidentes de robotaxis: ¿puede conducirse con seguridad a distancia?
La incertidumbre sobre la seguridad de los robotaxis autónomos se agudiza tras revelarse que tres de los 22 accidentes registrados por Tesla en su flota de vehículos sin conductor involucran a operadores remotos.

El misterio detrás de la conducción a distancia
Desde hace tiempo, las empresas de automoción como Tesla y Waymo han mantenido en secreto cuándo sus vehículos autónomos son controlados por la inteligencia artificial (IA) y cuándo por operadores humanos en remoto. Esta falta de transparencia se vuelve más preocupante cuando se conocen detalles de los accidentes involucrando a estos robotaxis.
En el informe 13781-15395, Tesla explica que un robotaxi se quedó atascado en una calle sin salida en Houston. Mientras un operador remoto intentaba sacarlo, el vehículo chocó contra un tocón oculto. Aunque circulaba a apenas 3 km/h, hubo daños materiales, pero no heridos ni necesidad de grúa.
Este es el tercer caso confirmado en el que la culpa recae en el conductor remoto. En otro accidente, el teleoperador tomó el control, aceleró, giró a la izquierda y subió el coche por el bordillo hasta chocar contra una valla metálica a 13 km/h. En otro, un supervisor de seguridad solicitó ayuda con la navegación, un teleoperador asumió el control y chocó contra una barrera temporal de obras a 15 km/h.
Lo sorprendente es que en todos estos casos, el vehículo circulaba a bajas velocidades en zonas sin peligro y aún así chocó. ¿Se puede realmente conducir con seguridad un coche a distancia? Aunque no sean accidentes graves, el verdadero problema es la cantidad y el ratio. Los robotaxis de Tesla solo han operado un mes en Houston, con solo tres vehículos, y ya han sufrido un tercio de sus accidentes.
La media total de los 22 accidentes de robotaxi de Tesla es mucho mayor que la de un taxista o conductor humano convencional. Mientras tanto, la competencia sigue manteniendo en secreto cómo controlan sus vehículos autónomos.
