Kindle se despide de la era 2012: más de diez modelos dejarán de recibir actualizaciones
Amazon ha cerrado un capítulo. A partir del 20 de mayo, más de una década de Kindles y Fire Tablets se quedan sin acceso a la tienda online. La compañía ha confirmado que diez dispositivos lanzados entre 2007 y 2012dejarán de recibir contenido nuevo – compra, alquiler o descarga –.
Un adiós silencioso para más de 10 modelos
El anuncio, que llega con la consueta brusquedad de Amazon, afecta a modelos icónicos como el Kindle 1G, el Kindle DX, el Kindle Keyboard y las primeras generaciones del Kindle Fire. Un legado de innovación que, lamentablemente, llega a su fin.
Si bien la lectura de los libros ya descargados se mantendrá, la deregistración de estos dispositivos antes del 20 de mayo implicará la pérdida definitiva de acceso. Un detalle que, sin duda, podría generar cierta frustración entre los usuarios más antiguos.

Actualización y oferta de rescate
La compañía ha liberado una nueva actualización, el build 5.19.3.0.1, que corrige errores y optimiza el soporte para archivos PDF transferidos por USB. Pero la solución no es solo tecnológica; Amazon ofrecerá un 20% de descuento y un crédito de 20€ para la compra de nuevos dispositivos hasta el 20 de junio. Una estrategia para impulsar las ventas y, quizás, evitar una avalancha de dispositivos obsoletos.
La comunicación a los usuarios ya está en marcha, con emails que alertarán sobre las limitaciones. Un enfoque pragmático, aunque quizás un tanto frío, considerando el impacto que esto tendrá para miles de lectores.

Más allá del descuento: la obsolescencia programada
Este movimiento no es solo una cuestión de software; es una clara señal de la obsolescencia programada. La tecnología avanza a un ritmo vertiginoso, y los dispositivos más antiguos, aunque todavía funcionales, se quedan rezagados. En lugar de ofrecer actualizaciones continuas, Amazon prioriza la innovación y la venta de nuevos modelos. Una dinámica que, irónicamente, mantiene el ecosistema en constante movimiento.
Amazon, por supuesto, no lo ve como un “adiós”, sino como una evolución. Pero para muchos, es la pérdida de un compañero fiel, un acceso directo a miles de historias, ahora relegado al cajón de los recuerdos. Y, para ser honestos, ¿quién no tiene un Kindle 1G guardado en algún rincón esperando su momento de gloria?
