At&t apuesta a la satélite: más de un socio, una estrategia de cobertura”,n
El despliegue de satélites de AT&T, respaldado por AST SpaceMobile y con la mirada puesta en SpaceX y Amazon, podría revolucionar la conectividad en Estados Unidos, incluso en las zonas más remotas. Un cambio de estrategia radical, impulsado por el CEO John Stankey, que desafía el modelo tradicional de redes móviles.
La respuesta a la burla de t-mobile
Hace apenas seis meses, T-Mobile no dudó en ridiculizar el proyecto de AT&T, calificándolo de “búsqueda de vida en los cielos”. Ahora, la compañía naranja se encuentra en la periferia de una transformación que podría redefinir el panorama de la conectividad, dejando atrás la dependencia de las redes terrestres.
El plan de AT&T, centrado en la tecnología D2D (Direct-to-Device), permite la comunicación directa entre los dispositivos y los satélites, eliminando la necesidad de antenas terrestres. Una innovación que, según Stankey, es “natural” para la empresa, dada su capacidad para construir relaciones de “wholesale” sólidas con múltiples partners.

La ambición: ‘siempre conectado’
La meta es clara: ofrecer conectividad “siempre activa” en todo el país, sin importar la ubicación. Y lo mejor de todo, según el ejecutivo, es que los usuarios no necesitarán adquirir dispositivos especiales ni pagar tarifas elevadas para acceder a este servicio. Los smartphones actuales, gracias a la evolución tecnológica, ya son capaces de comunicarse con los satélites, simplificando enormemente la experiencia del usuario.

Más allá de at&t: la competencia en el espacio
Pero AT&T no pretende actuar en solitario. El CEO ha señalado la importancia de colaborar con empresas como SpaceX y Amazon, que también están desarrollando sus propias capacidades de conectividad satelital, incluyendo el espectro de EchoStar para SpaceX y la estrategia de Amazon que apunta a un lanzamiento en 2028. La competencia en este nuevo frente tecnológico se vislumbra feroz.
La aprobación de la FCC para AST SpaceMobile, que permite el uso de espectro de banda baja para servicios celulares desde el espacio, representa un hito crucial. Un paso adelante que allana el camino para la implementación de esta nueva tecnología, que podría cambiar por completo la forma en que nos conectamos con el mundo.
La apuesta de AT&T no es simplemente un complemento a su red móvil, sino una estrategia de cobertura que busca expandir su alcance y ofrecer servicios a una población que, hasta ahora, quedaba al margen de la conectividad. Una apuesta audaz que, si tiene éxito, podría redefinir el futuro de las comunicaciones en Estados Unidos.