Guerra irán-israel: onu advierte de un golpe económico devastador en oriente medio

La sombra de una escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán se cierne sobre Oriente Medio, amenazando con borrar casi 200.000 millones de dólares del crecimiento económico regional. Así lo revela un alarmante informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU), que proyecta un impacto socioeconómico de proporciones catastróficas.

El cálculo sombrío de la onu: pérdidas millonarias

Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, los países árabes podrían sufrir pérdidas de entre 120.000 y 194.000 millones de dólares en Producto Interno Bruto (PIB) a causa de las disrupciones generadas por el conflicto, que ya ha superado el mes de febrero. La cifra, lejos de ser un mero dato estadístico, representa un peligroso retroceso para una región que lucha por la estabilidad y el desarrollo.

Lo que nadie cuenta en las proyecciones económicas es el costo humano. El informe de la ONU estima que el desempleo regional podría dispararse hasta cuatro puntos porcentuales, lo que se traduciría en la pérdida de 3,6 millones de empleos y el empuje de hasta cuatro millones de personas a la pobreza. Abdallah Al Dardari, secretario general adjunto de la ONU, lo expresó con contundencia: “Esta crisis hace saltar las alarmas en los países de la región”.

El golfo y el levante, los más afectados

El golfo y el levante, los más afectados

Las regiones más vulnerables a esta tormenta económica son el Consejo de Cooperación del Golfo y el Levante, donde se prevén pérdidas de PIB superiores al 5,2% en cada caso. Pero el impacto no se limita a estos territorios; la incertidumbre geopolítica y el aumento de los precios de la energía, consecuencia directa del conflicto, reverberan en toda la economía global.

El precio del petróleo, un factor determinante: el cierre efectivo del estrecho de Ormuz, un punto estratégico para el comercio energético mundial, ya está elevando los precios de los alimentos y los fertilizantes, golpeando especialmente a los países más pobres. Un informe previo de la ONU ya alertaba sobre esta peligrosa espiral ascendente.

La ONU, en su análisis, ha considerado múltiples escenarios, pero incluso el más optimista refleja un panorama desolador. Una escalada militar, aunque de corta duración, podría generar daños socioeconómicos profundos y generalizados, dificultando la recuperación y perpetuando la inestabilidad en una región ya marcada por la conflictividad.

El informe de la ONU no es una predicción fatalista, sino una llamada de atención urgente. La diplomacia y la búsqueda de una solución pacífica son ahora más cruciales que nunca para evitar un desastre económico y humanitario de proporciones épicas. La cifra de 200.000 millones de dólares perdidos es el precio de un error estratégico que Oriente Medio no puede permitirse.