Guerra irán-israel: la onu advierte de un golpe económico devastador
Oriente Medio se enfrenta a una catástrofe económica sin precedentes. Un nuevo informe de la ONU estima que el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán podría borrar hasta 194.000 millones de dólares del Producto Interno Bruto (PIB) de la región, una cifra que supera con creces las previsiones iniciales y amenaza con sumir a millones de personas en la pobreza.
El cálculo sombrío de la onu: ¿qué se juega?
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha analizado varios escenarios, desde una escalada corta y contundente hasta un conflicto prolongado, y las conclusiones son alarmantes. La cifra de 194.000 millones de dólares representa una pérdida significativa para los países árabes, especialmente aquellos pertenecientes al Consejo de Cooperación del Golfo y al Levante. Pero lo que realmente preocupa es el impacto social: el desempleo podría dispararse hasta en un cuatro puntos porcentuales, lo que se traduciría en la destrucción de 3,6 millones de puestos de trabajo y el empuje de cuatro millones de personas a la pobreza.
Abdallah Al Dardari, secretario general adjunto de la ONU, ha calificado la situación de “crisis que hace saltar las alarmas” en la región. Las proyecciones de la ONU no son meras conjeturas; son el resultado de un análisis exhaustivo de los posibles efectos de la inestabilidad geopolítica en la economía, un campo en el que la experiencia de organizaciones como la mía en TecnoHércules nos permite comprender la fragilidad de los sistemas interconectados.

El precio del petróleo y la amenaza al suministro global
La situación se agrava con el encarecimiento del petróleo. El conflicto, que ya lleva dos meses, ha provocado un aumento vertiginoso de los precios energéticos a nivel mundial, generando inquietud en las economías más vulnerables. Un informe anterior de la ONU ya había advertido sobre el impacto del posible cierre del estrecho de Ormuz, una vía crucial para el transporte de alimentos y fertilizantes, lo que podría agravar la crisis alimentaria en los países más pobres. La relación es directa: la inestabilidad en Oriente Medio no es solo un problema regional, sino una amenaza para la seguridad alimentaria global.
Lo que nadie cuenta es el impacto psicológico de la incertidumbre. Las empresas posponen inversiones, los consumidores reducen su gasto y la confianza se erosiona. La economía, como la sociedad, necesita estabilidad para prosperar. Y en Oriente Medio, la estabilidad es ahora un bien escaso.
La cifra habla por sí sola: 194.000 millones de dólares. Es el coste económico de un conflicto que podría marcar un punto de inflexión en la historia de Oriente Medio, un recordatorio brutal de que la paz y la prosperidad están intrínsecamente ligadas.