Vacaciones pendientes: el supremo cambia las reglas del juego para el paro

Miles de trabajadores en España podrían ver alterada su situación respecto al acceso a la prestación por desempleo gracias a una reciente sentencia del Tribunal Supremo. Un fallo que redefine la interpretación de un requisito clave y abre la puerta a miles de solicitudes denegadas hasta ahora.

El cálculo del tiempo trabajado: un nuevo enfoque

La legislación española exige un mínimo de tres meses de cotización para acceder al paro tras un despido o cese voluntario. Hasta ahora, los días de vacaciones retribuidas pero no disfrutados al finalizar un contrato se ignoraban a efectos de este cálculo, dejando a muchos en la indefensión. Pero el Supremo ha dado un giro radical: estos días, efectivamente, contarán como tiempo trabajado.

La historia de un trabajador coruñés ilustra a la perfección esta nueva realidad. Tras dimitir de su empleo en julio de 2021 y firmar un nuevo contrato que finalizó poco después –alegando un período de prueba no superado–, solicitó el paro. El SEPE lo denegó, argumentando que no se cumplían los tres meses mínimos. Sin embargo, el Juzgado de lo Social de A Coruña falló a favor del trabajador, considerando esos siete días de vacaciones pendientes. El Tribunal Superior de Justicia de Galicia revocó la sentencia, pero el Tribunal Supremo, en última instancia, ha dado la razón al trabajador.

¿Qué implica este cambio? La Sala de lo Social ha dictaminado que las vacaciones anuales retribuidas son un derecho del trabajador, y su compensación económica al finalizar el contrato prolonga, a efectos laborales, la duración del contrato mismo. Si esos días permiten alcanzar el umbral de los tres meses, el acceso al paro está garantizado.

Este fallo pone de manifiesto una realidad a menudo olvidada: las vacaciones no disfrutadas no son un mero complemento económico, sino una parte intrínseca del contrato laboral. Ignorarlas en el cálculo del tiempo trabajado implica una interpretación restrictiva de los derechos de los trabajadores.

La cifra habla por sí sola: se estima que miles de trabajadores podrían beneficiarse de esta interpretación, revirtiendo denegaciones previas y recuperando el derecho a una prestación que les corresponde.

¿Qué significa esto para el futuro?

¿Qué significa esto para el futuro?

Aunque el impacto inmediato se centrará en la revisión de casos previamente denegados, este fallo establece un precedente importante. Las empresas deberán tener en cuenta las vacaciones pendientes al calcular el tiempo trabajado, y los trabajadores, a su vez, podrán reclamar su inclusión en el cómputo para acceder a las prestaciones por desempleo. Una victoria para la justicia laboral y un recordatorio de que, incluso en la burocracia, los derechos de los trabajadores pueden prevalecer.