Miles de pensionistas, ¿recibirán la devolución de impuestos pagados de más? la espera se alarga
La Agencia Tributaria se enfrenta a uno de los mayores retos fiscales de los últimos años: devolver a miles de pensionistas el IRPF que pagaron de más por cotizaciones a antiguas mutualidades laborales. Un proceso plagado de retrasos y complicaciones que mantiene en vilo a quienes durante décadas vieron cómo sus pensiones se veían mermadas por una doble tributación.

La doble tributación: un error fiscal de décadas
Antes de la integración de las mutualidades laborales en la Seguridad Social, muchos trabajadores cotizaban a estos sistemas para asegurar su jubilación. Sin embargo, al integrarse, estas aportaciones no siempre recibieron el tratamiento fiscal adecuado. El resultado: las pensiones derivadas de esas cotizaciones tributaban como rendimientos íntegros, cuando debían beneficiarse de reducciones fiscales específicas.
El Tribunal Supremo, en 2023, rectificó esta situación. El alto tribunal reconoció el derecho de los mutualistas a recuperar el IRPF pagado de más. Las reducciones fiscales aplicables varían según el período de cotización: hasta un 100% para cotizaciones anteriores a 1967 y alrededor del 25% para las cotizaciones entre 1967 y 1978.
El importe de la devolución puede ser significativo, llegando a superar los 4.000 euros por ejercicio fiscal en algunos casos. Pero el camino para obtenerla es tortuoso. El proceso se ha visto ralentizado por el elevado número de solicitudes y los cambios legales introducidos por el Ministerio de Hacienda en 2025, que obligaron a muchos contribuyentes a volver a presentar sus reclamaciones.
Según las últimas actualizaciones del 25 de febrero, la Agencia Tributaria ha tramitado 2.288.524 solicitudes, pero solo 1.502.455 han recibido algún pago. El destino de los 786.069 expedientes restantes es incierto. La revisión individualizada de cada caso – años cotizados, parte de la pensión afectada, declaraciones de la renta – está generando un cuello de botella.
El tiempo también es un factor importante. Los plazos para reclamar las devoluciones dependen del ejercicio fiscal. Si bien las declaraciones de ejercicios recientes pueden rectificarse dentro del plazo general de cuatro años, en otros casos, los plazos se extienden hasta 2027 o incluso 2028. Y a todo esto, se suman los intereses de demora que la Administración debe pagar por la retención indebida de las cantidades.
La cifras hablan por sí solas. Miles de pensionistas aguardan una devolución que, según la justicia, les corresponde. La lentitud del proceso no solo genera frustración, sino que también plantea serias dudas sobre la eficiencia de la administración tributaria. La espera, lamentablemente, continúa.
