Ia en españa: funcas advierte de 2,3 millones de empleos en riesgo
La inteligencia artificial no es una promesa lejana, sino una realidad que ya está reconfigurando el mercado laboral español. Un nuevo estudio de Funcas arroja cifras alarmantes: entre 1,7 y 2,3 millones de puestos de trabajo podrían desaparecer en el horizonte de diez años (2025-2035) debido a la automatización. El objetivo ya no es si la IA afectará al empleo, sino cómo gestionaremos la transición.
La adopción de la ia se dispara, y con ella, los riesgos
La aceleración en la adopción de la IA por parte de las empresas españolas es notable. Un 21,1% de las compañías ya la utilizan, frente al 12,4% de 2023. Esta cifra, que representa un crecimiento del 8,7% en dos años, indica que el proceso de transformación tecnológica ha alcanzado un punto de inflexión. Pero esta expansión conlleva una contrapartida: la potencial destrucción de empleo, especialmente en roles administrativos y técnicos de nivel medio y superior.
El informe de Funcas, elaborado por Francisco Rodríguez, director de Estudios Financieros, se basa en tres fuentes clave: la Encuesta de Precios al Consumidor (EPA), estimaciones internacionales sobre la exposición ocupacional a la IA y estudios experimentales sobre su impacto en la productividad. La cifra de 2,3 millones de empleos en riesgo, aunque impactante, es una estimación central; escenarios más optimistas hablan de 700.000 puestos, mientras que los más pesimistas proyectan una pérdida superior a 3,5 millones. La incertidumbre, según el propio Rodríguez, reside en la velocidad con la que las empresas redefinan sus procesos.
España, a pesar de presentar una exposición media-alta a la IA en comparación con otros países de la OCDE, se beneficia de una estructura ocupacional que da cierta respiro. El peso de las tareas interpersonales y físicas, aunque no garantiza inmunidad, sí podría moderar el ritmo de automatización.

Complementariedad y nuevas oportunidades: ¿suficiente para compensar?
No todo son malas noticias. Funcas también identifica dos fuerzas positivas: la complementariedad y la creación de nuevas ocupaciones. La complementariedad, donde la IA aumenta la productividad sin desplazar trabajadores, podría afectar a entre 2,8 y 3,5 millones de empleados. La creación de empleo, estimada en 1,61 millones de puestos entre 2023 y 2033, también es significativa, aunque su acceso requiere niveles educativos más elevados. El quid de la cuestión es si estas nuevas oportunidades compensarán la destrucción neta de empleo, un escenario que, según Funcas, aún está abierto y depende de la formación y reasignación laboral.
La adopción de la IA se concentra en sectores intensivos en información, como el TIC (58,7%), servicios (25,7%), industria (17,5%) y construcción (11,4%). Las empresas que implementan IA muestran una productividad media un 27% superior, aunque la causalidad inversa también es evidente: las empresas más productivas son las que más rápidamente adoptan la IA. El machine learning es la tecnología con mayor impacto en la productividad, mientras que el reconocimiento de voz e imagen no ha demostrado efectos significativos.
La fortaleza actual del mercado laboral español, con un máximo histórico de 22,5 millones de personas empleadas y una tasa de paro por debajo del 10%, presenta una ventana de oportunidad única. El desafío ahora es diseñar políticas activas de empleo que protejan a los trabajadores más vulnerables, especialmente aquellos en roles administrativos y técnicos de nivel medio, promoviendo la formación intensiva y los incentivos a la contratación en los sectores emergentes de la IA.