Andalucía te devuelve hasta 1.500€: así es la nueva renta

La Junta de Andalucía ha desatado una ola de buenas noticias para los contribuyentes andaluces con una nueva campaña de la Renta que podría dejar hasta 1.500 euros en las arcas de familias y trabajadores. Se trata de una reforma fiscal profunda, la séptima desde 2019, con deducciones que van desde el alquiler hasta los gastos veterinarios, pasando por gimnasios y productos sin gluten. Pero, ¿cómo funciona y quién se beneficia realmente?

Alquiler y vivienda: un respiro para los bolsillos

El cambio más significativo es la ampliación de la deducción por alquiler de vivienda habitual. Ahora, los jóvenes menores de 35, los mayores de 65, las víctimas de violencia de género o terrorismo, podrán descontar hasta 1.200 euros al año (y 1.500 si tienen discapacidad) en su declaración. La cifra, que se calcula como un 15% de lo pagado, responde a la escalada de precios que se está viviendo en ciudades como Sevilla y Málaga, donde los alquileres han subido un 7% en el último año.

Pero la cosa no termina ahí. Quienes opten por comprar vivienda protegida también tendrán su recompensa: un porcentaje sobre la inversión, aunque con límites en la base imponible. El objetivo es claro: facilitar el acceso a la vivienda y aliviar la presión económica sobre los ciudadanos.

Más allá del alquiler: salud, deporte y mascotas

Más allá del alquiler: salud, deporte y mascotas

Pero la Renta andaluza de 2026 no se limita al mundo inmobiliario. Los amantes del deporte podrán deducir hasta 100 euros anuales por gastos en gimnasios o federaciones deportivas. Los celíacos, que soportan un sobrecoste del 30% en sus compras, recibirán 100 euros fijos por productos sin gluten. Y, atención a este detalle, los dueños de mascotas y perros de asistencia podrán descontar el 30% de los gastos veterinarios, hasta 100 euros.

Familias al centro de la estrategia fiscal

Familias al centro de la estrategia fiscal

La Junta de Andalucía ha puesto el foco en las familias con una serie de deducciones diseñadas para aliviar su carga económica. Por cada hijo nacido, adoptado o acogido, se podrán descontar 200 euros. Si la familia reside en un municipio de menos de 3.000 habitantes, la cifra se duplica. Las familias monoparentales también tienen su particular incentivo: 100 euros, que pueden aumentar en otros 100 si convive un ascendiente mayor de 75 años. Y las familias numerosas, por supuesto, no se quedan fuera de esta nueva política fiscal.

La ayuda doméstica, un tesoro oculto

La ayuda doméstica, un tesoro oculto

Entre las deducciones menos conocidas pero igualmente importantes, destaca la que se aplica a la ayuda doméstica. Si eres titular del hogar familiar y estás afiliado a la Seguridad Social a través del Sistema Especial de Empleados del Hogar, podrás deducir el 20% de las cantidades pagadas a la persona empleada, con un límite de 500 euros anuales. Un pequeño detalle que puede marcar la diferencia.

Inversión en educación y en lo andaluz

Inversión en educación y en lo andaluz

La Junta tampoco olvida la importancia de la inversión en capital humano. Se podrán descontar el 15% de los gastos de enseñanza escolar o extraescolar de idiomas, informática o ambas, hasta un límite de 150 euros por descendiente. Y, para aquellos que apuestan por la Economía andaluza, existe una deducción por inversión en acciones o participaciones de sociedades andaluzas, con un máximo de 4.000 euros.

La Junta calcula un ahorro global de 50 millones de euros para 100.000 familias, una apuesta clara por la competitividad territorial y el bienestar de los ciudadanos. La pregunta ahora es si estas medidas serán suficientes para frenar la despoblación rural y revitalizar la Economía andaluza. La respuesta, como siempre, estará en los números de la próxima declaración de la Renta.