El plástico que mata bacterias y virus sin químicos, inspirado en alas de insectos
La pandemia nos hizo reivindicar la higiene, especialmente la de manos, pero otro artefacto que nos acompaña a diario también es un foco de bacterias y virus: el teléfono móvil.

La universidad australiana encuentra el secreto para un plástico bactericida y vírico
Un grupo de investigadores de la Universidad Real Instituto de Tecnología de Melbourne, en Australia, ha sintetizado un nuevo material plástico que puede romper los virus con los que entra en contacto, y que incluso se ha probado con éxito con el virus de la gripe humana tipo 3.
El plástico se inspira en la superficie nanotexturizada de las alas de los insectos, como libélulas y cigarras, que tienen la propiedad de matar bacterias, como ya se había descubierto anteriormente.
Las alas de estos insectos repelen el agua y la suciedad y funcionan como bactericidas naturales. La investigación ha logrado replicar esta arquitectura en el plástico acrílico gracias al uso de micropilares a una distancia de 60 nanómetros entre ellos, comparable a la de un microprocesador.
Después de una hora de que este material hubiese entrado en contacto con el virus de la gripe humana, el 94% de los microorganismos se habían roto o se encontraba fatalmente dañado, lo que habría impedido la infección.
La aplicación de este material no se limita a los teléfonos móviles, pero los investigadores lo han destacado como una de las más prometedoras, junto con su uso para dispositivos sanitarios en hospitales o en envases para empaquetar alimentos.
Además, estos láminas de plástico acrílicas con agradables al tacto, baratas y sencillas de fabricar, lo que facilitaría su uso.